Ciudad de México, 12 de marzo del 2025
El Consejo de Seguridad de la ONU rechazó un proyecto de resolución presentado por Rusia que proponía un cese inmediato de las operaciones militares en Medio Oriente y condenaba los ataques contra civiles e infraestructura civil. La iniciativa no consiguió el respaldo necesario para su aprobación dentro del organismo.
Durante la votación, el documento obtuvo cuatro votos a favor, correspondientes a China, Pakistán, Somalia y Rusia. En contraste, Estados Unidos y Letonia votaron en contra, mientras que nueve países se abstuvieron, lo que impidió que la propuesta fuera adoptada.
El representante ruso ante la Organización de las Naciones Unidas, Vassily Nebenzia, expresó su “profunda decepción” por el resultado de la votación. Según el diplomático, algunos miembros del consejo no lograron reunir la voluntad política necesaria para apoyar una resolución destinada a detener la escalada militar en la región.
El texto impulsado por Moscú instaba a todas las partes involucradas en el conflicto a suspender inmediatamente las hostilidades y evitar una ampliación del enfrentamiento en Medio Oriente. Además, condenaba los ataques dirigidos contra población civil e infraestructura esencial, en un intento por promover una desescalada diplomática.
No obstante, el mismo día el Consejo aprobó otra resolución centrada en la respuesta militar de Irán tras los ataques conjuntos lanzados por Estados Unidos y Israel el 28 de febrero. Este documento sí obtuvo el respaldo necesario, con 13 votos a favor y dos abstenciones.
La resolución aprobada exige a Irán cesar de inmediato sus ataques contra varios países del Golfo Pérsico y Jordania, al considerar que estas acciones violan el derecho internacional y representan una amenaza para la paz y la seguridad internacionales.
El texto también condena cualquier acción o amenaza destinada a obstaculizar la navegación internacional en el Estrecho de Ormuz, una vía estratégica por la que circula una parte significativa del comercio mundial de petróleo y gas natural.
La iniciativa fue presentada por Bahréin junto con los miembros del Consejo de Cooperación del Golfo —Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Omán y Qatar— además de Jordania. De acuerdo con información difundida por Naciones Unidas, 135 países miembros respaldaron la resolución, la cual tiene carácter vinculante.
En paralelo, una reunión convocada por Francia reunió a varios países que apoyan a las fuerzas de paz de la ONU desplegadas en Líbano, quienes pidieron una reducción de las tensiones entre Hezbollah y Israel para evitar una mayor expansión del conflicto.
Mientras tanto, Teherán rechazó nuevas sanciones impuestas por la Unión Europea contra 18 funcionarios iraníes. En otro frente diplomático, Rumanía autorizó a Estados Unidos utilizar sus bases militares para operaciones de reabastecimiento aéreo y despliegue de tropas, medida que refleja el creciente involucramiento internacional en la crisis regional.













