Ciudad de México, 12 de marzo del 2025
La Cámara de Diputados rechazó este martes la iniciativa de reforma electoral propuesta por la Presidencia, en un proceso que se resolvió en solo dos horas gracias a un debate previamente acordado entre coordinadores para evitar confrontaciones. La decisión se concretó debido a los votos en contra del PT y de un sector del PVEM, sumados a la oposición, lo que impidió alcanzar la mayoría calificada necesaria para aprobar una reforma constitucional.
Tanto el PT como el PVEM argumentaron que la propuesta presidencial afectaba los derechos de las minorías a ser representadas en el Congreso. El coordinador petista, Reginaldo Sandoval Flores, advirtió que la reforma conducía a un “partido hegemónico de Estado”, mientras que el coordinador del PVEM, Carlos Puente Salas, resaltó que la asignación de curules según los padrones más grandes podría generar distorsión en la representación y defendió que los cambios electorales deben aprobarse por consenso.
A pesar de estas diferencias, el coordinador de Morena, Ricardo Monreal, defendió la iniciativa y la labor de la presidenta Claudia Sheinbaum, señalando que la propuesta respondía a convicciones políticas y democráticas, además de considerarla una reforma de avanzada necesaria para fortalecer la relación entre poder y voluntad ciudadana. Monreal anunció que, aunque la reforma constitucional fue rechazada, su partido continuará promoviendo un “plan B” y recorrerá los distritos para explicar el proyecto a la ciudadanía.
En la votación, 246 legisladores de Morena respaldaron la iniciativa, con solo tres votos en contra, mientras que del PVEM, 49 diputados votaron en contra y 12 a favor, y uno se abstuvo. Toda la oposición, integrada por PAN, PRI, MC y PT, sumó 234 votos en contra. Otros legisladores se ausentaron o se retiraron del salón, como ocurrió con Olga Sánchez Cordero y Jesús Jiménez, mientras que Manuel Espino estaba convaleciente y Iván Peña fue intervenido de urgencia.
En tribuna, Sandoval Flores destacó la importancia del modelo de representación y financiamiento público derivado de reformas de 1977 y 1996, que permitieron que minorías puedan convertirse en mayorías mediante el voto popular, subrayando que el PT apoya a la presidenta, pero no respaldará pasos que no fortalezcan la democracia y el pluralismo. Puente, por su parte, reiteró que el PVEM mantendrá su apoyo a Sheinbaum, aunque esta vez no avaló la iniciativa debido a la falta de consenso.
La oposición celebró el rechazo. Ivonne Ortega, de MC, acusó que Morena intentaba “tirar la escalera con la que llegó al poder”, mientras Rubén Moreira, del PRI, señaló que cinco bancadas no cayeron en la trampa de la propuesta. Elías Lixa calificó la iniciativa como “absolutamente malhecha” y advirtió sobre riesgos de corrupción y concentración de poder si se hubiera aprobado.
El resultado refleja tensiones internas dentro de Morena y sus aliados, así como la resistencia de la oposición a reformas que podrían modificar la representación proporcional, dejando la iniciativa presidencial sin efecto y marcando la necesidad de estrategias alternativas para impulsar cambios electorales.













