Monterrey, 17 de marzo del 2026
A partir de este martes, el estado de Nuevo León implementó una reforma al Código Civil que regula las preventas inmobiliarias, con el objetivo de brindar mayor certeza jurídica a los compradores y combatir fraudes en el sector.
La modificación, aprobada por el Congreso local en diciembre y publicada en enero en el Periódico Oficial, reconoce formalmente la figura de “preventa”, definida como la comercialización de inmuebles que aún se encuentran en etapa de desarrollo o construcción y no pueden ser escriturados de inmediato.
Con esta medida, avalada por el gobernador Samuel Alejandro García Sepúlveda, se busca proteger el patrimonio de los ciudadanos ante proyectos sin respaldo legal o físico.
Entre los principales cambios, la normativa establece que los desarrolladores solo podrán ofertar preventas si cuentan con una licencia de construcción vigente, y que la comercialización deberá realizarse únicamente por el titular del permiso o un representante legal autorizado.
Asimismo, será obligatorio formalizar cada operación mediante contratos detallados que incluyan información del proyecto, datos de las partes involucradas, especificaciones técnicas del inmueble y condiciones financieras.
Uno de los puntos clave señala que cualquier anticipo entregado por el comprador formaliza la preventa y genera obligaciones legales para ambas partes. En caso de incumplimiento o cancelación del proyecto, el desarrollador deberá devolver el monto recibido con un interés anual del 9%.
La reforma también contempla sanciones para quienes no respeten los plazos de entrega o incumplan las condiciones pactadas en los contratos.
Esta regulación responde al aumento de fraudes inmobiliarios en la entidad y representa un avance en materia de transparencia.
Finalmente, se precisó que la nueva legislación no tendrá carácter retroactivo, por lo que aplicará únicamente a desarrollos que inicien a partir de su entrada en vigor.








