Las autoridades sanitarias continúan investigando cómo llegó la cepa andina del hantavirus al crucero MV Hondius, donde ya se han registrado ocho casos sospechosos —cinco confirmados— y tres personas fallecidas, según informó la Organización Mundial de la Salud (OMS).
El crucero neerlandés partió el 1 de abril desde Ushuaia, Argentina, con 147 personas a bordo y recorrió destinos aislados del Atlántico Sur, entre ellos la Antártida, Georgia del Sur, Tristán de Acuña, Santa Elena y la Isla Ascensión.
La alerta internacional se activó el 2 de mayo, cuando se notificaron casos de enfermedad respiratoria grave en el barco. Ese mismo día, pruebas realizadas en Sudáfrica confirmaron hantavirus en uno de los pacientes hospitalizados en terapia intensiva.
Las investigaciones ahora se concentran en una pareja de turistas neerlandeses considerada el “caso índice”, es decir, los primeros pasajeros que presentaron síntomas durante el viaje. Reconstruir sus movimientos previos al crucero se volvió fundamental para determinar el posible origen del contagio.
De acuerdo con el Ministerio de Salud de Argentina, la pareja ingresó al país el 27 de noviembre de 2025 y recorrió distintas regiones en automóvil durante 40 días antes de cruzar hacia Chile el 7 de enero. Posteriormente, permanecieron 24 días más viajando por territorio chileno.
Las autoridades también informaron que los turistas regresaron a Argentina el 31 de enero, específicamente a la provincia de Neuquén, en la Patagonia, una zona donde históricamente se han registrado casos de hantavirus. Doce días después volvieron nuevamente a Chile.
Hasta ahora no se ha determinado en qué lugar ocurrió el contagio inicial, aunque los especialistas analizan si la exposición pudo darse en áreas rurales o silvestres donde habitan roedores portadores del virus.
Mientras continúa la investigación epidemiológica, algunos pasajeros enfermos ya fueron evacuados a sus países de origen para recibir atención médica especializada.







