El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, informó que Israel y Líbano acordaron un alto al fuego de 10 días que comenzará este jueves, tras una serie de conversaciones diplomáticas recientes.
Según el mandatario, el acuerdo se logró luego de diálogos “excelentes” con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y el presidente libanés, Joseph Aoun. Estas conversaciones se dieron poco después de un encuentro de paz entre ambas naciones en Washington, el primero en más de tres décadas.
Trump detalló que instruyó a su equipo, incluyendo al vicepresidente y al secretario de Estado, para trabajar con ambas partes con el objetivo de alcanzar un acuerdo más duradero. Sin embargo, no se confirmó la participación de Hezbolá, actor clave en el conflicto y respaldado por Irán.
El contexto de esta tregua se remonta a la reciente escalada de violencia en la región, tras una ofensiva contra Irán en la que participó Estados Unidos junto con Israel. Posteriormente, Hezbolá lanzó ataques contra territorio israelí en apoyo a su aliado iraní, lo que intensificó el conflicto.
Desde entonces, los enfrentamientos han dejado miles de víctimas y más de un millón de personas desplazadas en Líbano, además de incursiones terrestres israelíes en el sur del país.
Aunque el anuncio representa un posible avance hacia la desescalada, persisten dudas sobre su alcance real sin la inclusión de todos los actores involucrados.







