El antropólogo y teórico cultural Néstor García Canclini advirtió que las plataformas digitales y redes sociodigitales han transformado la comunicación pública, pero también han generado nuevas formas de desigualdad, vigilancia y concentración de poder.
Durante una conferencia realizada en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales por el 75 aniversario de la institución, el especialista señaló que millones de personas se han convertido en “ciudadanos monitoreados” debido a la gran cantidad de datos personales que proporcionan al utilizar correos electrónicos, redes sociales y aplicaciones digitales.
Acompañado por el director de la facultad, Alejandro Chanona Burguete, García Canclini explicó que las plataformas recopilan información relacionada con rutas, gustos, actividades y preferencias de los usuarios, lo que fortalece sistemas de vigilancia digital.
El investigador recordó que, durante los primeros años del siglo XXI, las redes sociales surgieron como espacios que prometían mayor participación ciudadana y alternativas frente a instituciones políticas percibidas como distantes. Sin embargo, afirmó que actualmente las grandes plataformas digitales están controladas por corporaciones que concentran enormes volúmenes de información y mantienen vínculos con gobiernos.
Asimismo, destacó que gran parte de las movilizaciones sociales y debates públicos ahora se organizan mediante redes como Instagram, Facebook y X, mientras los medios tradicionales continúan amplificando esas discusiones.
Durante la conferencia titulada “Los nuevos otros: ¿Con quiénes conversamos en las plataformas digitales?”, el académico también abordó el impacto de la inteligencia artificial y los algoritmos en las dinámicas sociales contemporáneas.
García Canclini consideró que las interacciones digitales se han vuelto cada vez más individualizadas, lo que reduce los espacios de convivencia comunitaria y fragmenta las conversaciones públicas que antes se desarrollaban en medios tradicionales, asambleas o partidos políticos. El especialista concluyó que las ciencias sociales enfrentan el reto de analizar cómo las plataformas corporativas y la gestión algorítmica están redefiniendo las relaciones entre ciudadanos, gobiernos y empresas tecnológicas en la era digital.







