Al inicio de la actual administración de Nuevo León, Mariana Rodríguez Cantú, titular de Amar a Nuevo León, encontró en el DIF Capullos instalaciones deterioradas, edificios con riesgo de colapso y menores de edad que enfrentaban situaciones de dolor e incertidumbre, de acuerdo con su testimonio.
Tras un año y medio de conocer la operación cotidiana del centro, desde los procesos de adopción hasta las condiciones del personal, se diseñó Capullos Renace, un proyecto de reconstrucción integral que contempló demoler edificios inseguros y construir nuevas instalaciones, pese a las dificultades del terreno por su cercanía con el río La Silla.
La renovación se organizó en cuatro fases e incluyó la transformación de las villas juveniles y de internado en espacios habitacionales con un modelo similar al de una casa, donde niñas, niños y adolescentes participan en actividades cotidianas bajo la supervisión de tutores permanentes.
También se habilitaron espacios especializados para bebés y atención médica, además de áreas recreativas, comedor, instalaciones de terapia física y una cancha polivalente. El proyecto incorporó una escuela multigrado con aulas interactivas, destinada a atender a menores que ingresan con rezago educativo o sin conocimientos básicos de lectura y escritura.
Otro componente es el edificio de evaluación, administración y visitas, donde se reciben y analizan los casos para determinar si los menores serán canalizados al internado o a procesos de adopción.
Rodríguez Cantú señaló que el propósito no es mantener a la niñez institucionalizada de manera indefinida, sino ofrecerle una estancia digna y formativa mientras se resuelve su situación jurídica, ya sea mediante reintegración familiar, acogimiento o adopción.
Para garantizar la continuidad del proyecto, incluso ante futuros cambios de gobierno, la administración plantea dejar dos mecanismos: un fideicomiso que asegure recursos para la operación y el mantenimiento del centro, y un patronato ciudadano que supervise su funcionamiento.
La reconstrucción busca establecer un modelo de atención integral para niñas, niños y adolescentes en situación vulnerable. Según lo expuesto por la titular de Amar a Nuevo León, el objetivo es que Capullos cuente con instalaciones seguras, servicios especializados y herramientas educativas que contribuyan al bienestar y al desarrollo de quienes reciben atención en la institución.



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