Texas está viviendo uno de los desastres más duros en años. Ya son 109 personas fallecidas por las brutales inundaciones que azotaron el estado, y los equipos de rescate comienzan a enfocarse en recuperar cuerpos, pues la esperanza de encontrar sobrevivientes se va desvaneciendo.
La tragedia golpeó con más fuerza al condado de Kerr, donde el río Guadalupe se desbordó más de 7 metros en menos de una hora, arrasando con casas, vehículos y campamentos. En el Camp Mystic, un campamento cristiano para niñas, se reportaron 27 víctimas y 11 personas siguen desaparecidas.
Donald Trump anunció que él y Melania planean visitar la zona afectada este viernes, aunque aclaró que no quieren ser una distracción. “Es una tragedia”, dijo.
Mientras tanto, cientos de socorristas siguen peinando más de 100 kilómetros de zona devastada. Se espera que el clima mejore un poco, aunque no se descartan nuevas tormentas eléctricas que podrían complicar las labores.





