Monterrey, 25 de noviembre del 2025
El cineasta canadiense James Cameron ha intensificado su postura crítica hacia las plataformas de streaming, afirmando que las producciones de Netflix no deberían ser consideradas para los Premios Oscar bajo las normas actuales.
En una entrevista reciente en el podcast The Town With Mathew Belloni, Cameron resaltó la importancia de la experiencia cinematográfica tradicional y cuestionó que gigantes del streaming puedan optar a nominaciones sin pasar por un estreno en salas de cine significativo.
Cameron criticó la práctica de estrenar películas por un período mínimo únicamente para cumplir con los requisitos de la Academia, calificándola de “fundamentalmente corrupta”. Según él, los Oscar carecen de valor si no están ligados a la proyección teatral. Para competir legítimamente, propuso que Netflix debería exhibir sus filmes en al menos 2,000 salas durante un mes.
El director también expresó su preocupación por la posible compra de estudios tradicionales por parte de plataformas como Netflix, calificándola de “desastre” para la experiencia cinematográfica y criticando la idea de comprometerse solo parcialmente con los estrenos teatrales.
La polémica surge en un contexto donde la Academia ha defendido la inclusión de películas de streaming tras casos como Roma (2018) y El Irlandés (2019). A pesar de algunos cambios en las reglas de exhibición, Cameron los considera insuficientes.
A lo largo de su carrera, Cameron ha recibido tres premios Oscar por Titanic y ha centrado su trabajo en grandes producciones pensadas para la pantalla grande. Hasta ahora, no ha trabajado con Netflix, lo que contextualiza su defensa del cine tradicional frente a la era digital.
La discusión que plantea Cameron plantea un dilema crucial: ¿debe seguir siendo la experiencia en cines el criterio principal para los Oscar o es momento de adaptarse a la revolución del streaming?













