Ciudad de México, 11 de febrero del 2026
El estilo de vida de cada persona, ya sea madrugador o noctámbulo, puede afectar significativamente la salud cardiovascular. Un estudio con más de 322,000 adultos del Biobanco del Reino Unido reveló que quienes trasnochan presentan un riesgo un 16% mayor de sufrir infartos o accidentes cerebrovasculares, especialmente las mujeres.
El equipo de Siener Kianelsi identificó que los noctámbulos tienden a experimentar desajustes circadianos, lo que provoca que su reloj biológico no se sincronice con los ciclos de luz y oscuridad, y que adopten hábitos menos saludables como tabaco, mala alimentación y sueño irregular.
El estudio evaluó la salud cardiovascular mediante el índice Life’s Essential 8, que incluye dieta, actividad física, tabaquismo, sueño, peso corporal, lípidos, glucosa y presión arterial. Los noctámbulos obtuvieron peores resultados en seis de los ocho indicadores, especialmente en tabaquismo (+54%) y sueño inadecuado (+42%).
Durante un seguimiento de 14 años se documentaron 17,584 episodios cardiovasculares. El análisis mostró que el mayor riesgo se atribuía en un 75% a hábitos de vida poco saludables, siendo el tabaco el principal factor (34%), seguido por sueño (14%), glucosa (12%), peso corporal (11%) y dieta (11%). Esto indica que el patrón nocturno por sí solo no provoca enfermedad, sino que los comportamientos asociados y el desajuste con horarios sociales son los que influyen en la presión arterial, glucemia y lípidos.
Los expertos destacan que ser noctámbulo no es necesariamente perjudicial. Kristen Knutson, de la Universidad Northwestern, subraya que mejorar hábitos como alimentación, sueño y dejar de fumar puede reducir eficazmente el riesgo. Además, considerar el cronotipo puede optimizar la eficacia de ciertos tratamientos médicos según el ritmo circadiano.
En conclusión, comprender el propio reloj biológico y adoptar hábitos saludables coherentes con él son pasos clave para proteger la salud del corazón a largo plazo, independientemente de ser madrugador o búho nocturno.













