Ciudad de México, 24 de febrero del 2026
El único testigo presencial que había cuestionado la versión oficial sobre el tiroteo en el que un agente federal mató a un ciudadano estadounidense en el sur de Texas falleció este fin de semana en un accidente automovilístico que no está relacionado con el caso, según informes de autoridades locales y medios internacionales.
El joven, Joshua Orta, de 25 años, viajaba como copiloto el 15 de marzo de 2025 cuando su amigo de la infancia, Rubén Ray Martínez, de 23 años, fue abatido a tiros en South Padre Island por un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE). Las autoridades federales inicialmente sostuvieron que Martínez no obedeció la orden de salir del vehículo, lo que provocó que el agente abriera fuego.
Sin embargo, Orta había proporcionado una declaración escrita que contradice dicha versión. Afirmó que ambos jóvenes intentaban obedecer a las autoridades y que no hubo resistencia por parte de Martínez. Según su testimonio, estaban tratando de dar vuelta al automóvil conforme a las indicaciones cuando la situación se volvió caótica y un agente abrió fuego sin dar advertencias claras.
La muerte de Orta ocurrió cuando el caso aún era objeto de atención pública y legal debido a las discrepancias entre los relatos oficiales y el del testigo. Su fallecimiento elimina a la única persona que estaba dentro del vehículo en el momento del tiroteo y que se había pronunciado en contra de la explicación ofrecida por las autoridades federales, lo que podría complicar la investigación en curso y la búsqueda de transparencia en torno a lo ocurrido.
Hasta ahora no se han dado a conocer muchos detalles adicionales sobre el accidente automovilístico en el que perdió la vida Orta. El caso de Martínez sigue siendo citado por organizaciones civiles y defensores de derechos humanos como parte del debate más amplio sobre el uso de la fuerza por parte de agentes federales durante operativos migratorios dentro del territorio estadounidense.








