El primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, planteó la necesidad de que plataformas como Instagram y TikTok implementen medidas para evitar el uso excesivo entre jóvenes, especialmente ante el impacto de contenidos diseñados para generar conductas adictivas.
El mandatario advirtió que los mecanismos de desplazamiento continuo en estas aplicaciones representan un problema, por lo que consideró que deben eliminarse o regularse.
El gobierno británico analiza posibles restricciones al acceso de menores de edad, incluyendo una eventual prohibición para usuarios menores de 16 años, así como la implementación de toques de queda digitales y límites de tiempo de uso.
Estas medidas buscan evaluar efectos en aspectos como el sueño, la convivencia familiar y el rendimiento escolar de niños y adolescentes.
Starmer señaló que los algoritmos de las plataformas están diseñados para fomentar la permanencia prolongada de los usuarios, lo que ha generado preocupación entre padres de familia que exigen mayor intervención del Estado.
El debate se da en un contexto internacional donde otros países ya han tomado acciones. Destaca el caso de Australia, que prohibió el uso de redes sociales a menores de 16 años, así como iniciativas similares en Grecia e Indonesia.
Por su parte, la secretaria de Tecnología, Liz Kendall, informó que más de 45 mil personas han participado en la consulta pública sobre seguridad infantil en internet, la cual permanecerá abierta hasta el 26 de mayo.
Las autoridades buscan recopilar opiniones de padres, adolescentes y familias para definir políticas que regulen el uso de redes sociales, incluyendo temas como inteligencia artificial, funciones adictivas y control parental.







