La gobernadora de Nueva Jersey, Mikie Sherrill, ha solicitado que la FIFA asuma los elevados costos del transporte público vinculados al Mundial de Futbol 2026, argumentando que la carga financiera no debe recaer sobre los contribuyentes. El tema ha generado controversia debido al aumento previsto en las tarifas de tren hacia el estadio MetLife, donde un viaje podría superar los 100 dólares, muy por encima de la tarifa habitual de 12.90 dólares.
La FIFA respondió con sorpresa ante las críticas de autoridades locales y recordó que los acuerdos originales de las sedes en 2018 contemplaban transporte gratuito para los aficionados. Sin embargo, en 2023 se modificaron las condiciones para permitir el acceso al transporte a “precio de costo” en días de partido, tanto para asistentes como para personal acreditado.
El organismo también aseguró que ha colaborado durante años en la planeación de movilidad y en la gestión de fondos federales para apoyar a las ciudades anfitrionas. Además, señaló que otros grandes eventos en el estadio NY/NJ no han incluido el pago de transporte por parte de los organizadores.
Sherrill, por su parte, afirmó que no permitirá que los residentes de Nueva Jersey paguen durante años una factura estimada en 48 millones de dólares para mover a los aficionados, mientras la FIFA obtiene miles de millones en ingresos con el torneo. Su postura coincide con la de otros políticos como Chuck Schumer y Kathy Hochul, quienes también han criticado a la organización.
La polémica se suma a otras decisiones similares en ciudades sede, como Boston, donde se han incrementado considerablemente los costos de transporte para partidos del torneo.







