El Gobierno de la Ciudad de México puso en marcha la ciclovía Gran Tenochtitlan con una rodada masiva, aunque varios tramos aún se encuentran en construcción. Este proyecto busca enlazar el Centro Histórico con el estadio Azteca a lo largo de la calzada de Tlalpan, como parte de un plan para impulsar nuevas formas de movilidad.
El evento inició en el Zócalo, donde ciclistas formaron una figura monumental antes de avanzar hacia el sur. Sin embargo, en zonas como San Antonio Abad, la infraestructura ciclista todavía no está lista debido a trabajos en curso relacionados con una calzada flotante entre Tlaxcoaque y la estación Chabacano del Metro.
El recorrido implicó cierres viales y provocó afectaciones al tránsito, incluso en domingo. Se registraron retrasos en avenidas cercanas y ajustes en rutas de transporte público. También ocurrió un incidente menor entre un ciclista y un taxista tras un choque.
En la colonia Obrera, trabajadoras sexuales se manifestaron para denunciar que las obras han impactado negativamente su actividad y movilidad.
Durante la inauguración, la jefa de Gobierno, Clara Brugada, defendió el proyecto al considerar el uso de la bicicleta como una transformación importante frente al modelo centrado en el automóvil. Reconoció que estas obras han generado resistencia, pero afirmó que forman parte de un cambio de visión urbana. Asimismo, destacó que la ciclovía se integra a un plan más amplio para ampliar la red ciclista en la capital.







