La empresa china DeepSeek presentó un avance de su nuevo modelo de inteligencia artificial V4, desarrollado en colaboración con Huawei, lo que evidencia el avance de China hacia la autosuficiencia tecnológica en el sector.
De acuerdo con la compañía, la versión Pro del modelo supera a otros sistemas de código abierto en pruebas de conocimiento general, ubicándose solo por debajo de Gemini-Pro-3.1, desarrollado por Google.
El desarrollo conjunto con Huawei marca un cambio relevante en la estrategia de DeepSeek, que anteriormente dependía de los chips de Nvidia. Ahora, el modelo V4 está adaptado para funcionar con los procesadores Ascend de Huawei, considerados una de las principales alternativas locales.
Especialistas del sector señalan que este avance refuerza la capacidad de China para operar modelos de IA en infraestructura propia, reduciendo su dependencia de tecnología extranjera. Además, Huawei confirmó que sus chips fueron utilizados en parte del proceso de entrenamiento del nuevo sistema.
Este movimiento ocurre en un contexto de tensiones tecnológicas entre Estados Unidos y China, luego de que Washington impusiera restricciones desde 2022 al acceso chino a semiconductores avanzados.
El desarrollo también ha encendido alertas en la industria estadounidense. El director ejecutivo de Nvidia, Jensen Huang, advirtió recientemente sobre el riesgo de que su empresa pierda presencia en el ecosistema chino debido a estas limitaciones.
Por otro lado, la Casa Blanca acusó recientemente a empresas chinas de apropiarse de propiedad intelectual en inteligencia artificial, mientras que DeepSeek ha rechazado haber utilizado datos generados por OpenAI de forma indebida.
El anuncio se produce en la antesala de una posible reunión entre el presidente estadounidense Donald Trump y su homólogo chino Xi Jinping, en medio de un entorno geopolítico marcado por la competencia tecnológica global.







