El papa León XIV ofreció una disculpa histórica por el papel que desempeñó la Santa Sede en la legitimación de la esclavitud y por no haber condenado oficialmente esta práctica durante siglos.
La declaración fue incluida en su primera encíclica, titulada Magnifica Humanitas, documento centrado en los desafíos éticos y sociales derivados del avance de la inteligencia artificial.
En el texto, el pontífice reconoció públicamente que algunos de sus antecesores otorgaron autoridad a monarcas europeos para conquistar territorios y esclavizar a pueblos considerados “infieles”, algo que hasta ahora ningún papa había admitido de manera explícita.
“Es inevitable sentir un profundo dolor al considerar el enorme sufrimiento y humillación que la esclavitud ha significado para tantas personas”, escribió León XIV, quien añadió: “En nombre de la Iglesia, pido sinceramente perdón”.
El pontífice vinculó el pasado esclavista con nuevas formas de explotación contemporánea asociadas a la revolución digital, como el trabajo precario y no regulado relacionado con la extracción de minerales utilizados en tecnologías de inteligencia artificial.
La disculpa responde también a reclamos históricos de comunidades afrodescendientes, activistas y académicos católicos que durante años exigieron una postura más directa del Vaticano respecto a su participación institucional en el comercio transatlántico de esclavos.
En la encíclica, León XIV recordó que León XIII fue el primer papa en condenar expresamente la esclavitud en 1888, aunque reconoció que esa postura llegó siglos después de que varios países ya habían abolido esta práctica.
El documento también admite que, durante la Antigüedad y la Edad Media, instituciones vinculadas a la Iglesia poseían esclavos, pese a sostener doctrinalmente la dignidad de todos los seres humanos.
Además, el pontífice reconoció que la Iglesia tardó cerca de 18 siglos en declarar oficialmente la incompatibilidad absoluta entre esclavitud y dignidad humana.
El Vaticano reiteró que históricamente defendió la igualdad espiritual de las personas, aunque aceptó que distintas disposiciones papales del siglo XV facilitaron la expansión colonial europea.
Entre ellas destaca la bula Dum Diversas, emitida por el papa Nicolás V en 1452, que autorizó a la corona portuguesa a conquistar territorios y someter a pueblos no cristianos.
Ese documento, junto con la bula Romanus Pontifex, sirvió como base de la llamada Doctrina del Descubrimiento, utilizada para justificar la apropiación de tierras en África y América durante la era colonial.
Aunque el Vaticano repudió oficialmente la Doctrina del Descubrimiento en 2023, las bulas papales originales nunca han sido derogadas formalmente.







