El Gobierno de la Ciudad de México inauguró este domingo el Jardín Flotante Tlallipan, un corredor peatonal elevado de 1.8 kilómetros construido sobre la Calzada de Tlalpan, que busca convertirse en un espacio dedicado a la movilidad sustentable, la convivencia comunitaria y el acceso a servicios públicos.
La nueva infraestructura conecta las estaciones Pino Suárez y Chabacano de la Línea 2 del Metro, aunque uno de sus tramos permanece inconcluso. Durante la apertura, la jefa de Gobierno, Clara Brugada, recorrió parte del corredor y destacó que se trata de una intervención urbana innovadora enfocada exclusivamente en los peatones.
La mandataria capitalina describió el proyecto como una especie de “segundo piso para el peatón”, al ofrecer un espacio elevado destinado al tránsito y disfrute de las personas, en contraste con la infraestructura tradicional enfocada en los automóviles.
El Jardín Flotante Tlallipan incorpora más de 15 mil metros cuadrados de infraestructura peatonal y áreas de convivencia, además de 6 mil 200 metros cuadrados de zonas verdes. Como parte del proyecto se plantaron más de 81 mil especies vegetales, así como miles de arbustos y decenas de árboles, lo que lo convierte en uno de los jardines polinizadores más extensos de la capital.
Brugada explicó que el corredor no solo busca mejorar la movilidad urbana, sino también acercar servicios y actividades a la población. Por ello, anunció que funcionará como la primera “Utopía flotante” de la ciudad, donde se ofrecerán programas culturales, deportivos y educativos, así como atención en salud preventiva, bienestar emocional, apoyo para personas adultas mayores y servicios dirigidos a mujeres en situación de violencia.
El espacio operará diariamente de las 5:00 de la mañana a las 12:00 de la noche y contará con sistemas de videovigilancia, iluminación y presencia permanente de personal de seguridad.
La infraestructura está dividida en siete tramos temáticos inspirados en especies representativas del Valle de México, entre ellas el ajolote, el teporingo y el colibrí. Además, dispone de pérgolas, velarias, áreas de descanso, fuentes iluminadas y una pantalla monumental destinada a actividades culturales y recreativas.
Pese a la inauguración oficial, trabajadores continuaban realizando labores de pintura y acondicionamiento en algunos puntos del corredor. Asimismo, la conexión con la estación Chabacano aún no ha sido concluida, por lo que los usuarios que recorren esa sección deben regresar sobre el mismo trayecto para abandonar el espacio.
La obra forma parte de un proyecto más amplio de recuperación de la Calzada de Tlalpan, que contempla la construcción de una ciclovía de 34 kilómetros, la rehabilitación de banquetas, la instalación de nuevas luminarias y la modernización de la Línea 2 del Metro.Finalmente, Clara Brugada señaló que esta transformación urbana responde a una visión de ciudad enfocada en las personas, donde el espacio público se concibe como un derecho y una herramienta para mejorar la calidad de vida de la población.







