La celebración por la victoria de México en el partido inaugural del Mundial 2026 reunió a miles de aficionados en la Glorieta del Ángel de la Independencia, donde la euforia futbolera se mezcló con una intensa lluvia y una protesta de familiares de personas desaparecidas.
Tras el triunfo de la selección mexicana por 2-0 sobre Sudáfrica, Paseo de la Reforma se convirtió en el principal punto de encuentro para los seguidores del Tricolor. Entre banderas, sombreros, matracas y cánticos, los asistentes festejaron el resultado mientras entonaban porras y canciones tradicionales.
Las autoridades habían dispuesto un escenario para amenizar la jornada con música de mariachi, pero una fuerte tormenta obligó a suspender las actividades y dispersó temporalmente a la multitud. Sin embargo, una vez que la lluvia disminuyó, los aficionados regresaron para continuar los festejos, que se prolongaron durante la tarde.
En contraste con el ambiente festivo, a los pies del monumento permanecieron madres buscadoras y familiares de personas desaparecidas, quienes aprovecharon la visibilidad que generó el Mundial para exigir justicia y mantener viva la búsqueda de sus seres queridos. Con pancartas, fotografías y consignas, recordaron la crisis de desapariciones que enfrenta el país.
La jornada también estuvo marcada por expresiones de apoyo a los migrantes y actividades simbólicas organizadas por colectivos sociales.
Así, el Ángel de la Independencia fue escenario de dos manifestaciones distintas pero simultáneas: la alegría desbordada de una afición que celebraba el inicio del Mundial y la exigencia de quienes continúan buscando respuestas sobre el paradero de miles de personas desaparecidas.






