Más de 9.7 millones de personas en Cuba enfrentarán alrededor de tres horas sin suministro eléctrico, en lo que se considera uno de los mayores apagones registrados en la isla, en medio de una prolongada crisis energética que afecta al país desde hace dos años.
La estatal Unión Eléctrica (UNE) informó que los cortes de energía se han intensificado y que, en algunas regiones, los apagones alcanzan hasta 20 horas continuas al día, lo que ha generado creciente malestar social y protestas en distintos puntos del país, incluyendo cacerolazos y quema de basura en la vía pública.
De acuerdo con estimaciones oficiales, la capacidad de generación prevista para este miércoles en el horario de mayor demanda será de 1,175 megavatios (MW), mientras que el consumo podría alcanzar los 3,200 MW, lo que deja un déficit significativo en el sistema eléctrico nacional.
Esta brecha entre oferta y demanda se traduce en una afectación estimada de hasta 2,055 MW, lo que obliga a realizar interrupciones programadas del servicio en gran parte del territorio cubano.
Las autoridades atribuyen la crisis a un sistema eléctrico obsoleto, construido principalmente en las décadas de 1960 y 1970, el cual ha sufrido un deterioro progresivo debido a la falta de inversión y mantenimiento. Actualmente, nueve de las 16 unidades de generación del país se encuentran fuera de operación.
Diversos análisis independientes señalan que sería necesaria una inversión de entre 8,000 y 10,000 millones de dólares para modernizar la infraestructura energética del país y estabilizar el suministro eléctrico.
A este contexto se suman factores externos como las restricciones en el acceso a combustibles, lo que ha agravado la situación del sistema energético cubano.
En paralelo, se advierte que la isla enfrenta un escenario económico complejo, con proyecciones de contracción del Producto Interno Bruto estimadas en 6.5% para 2026, lo que profundiza los retos estructurales del país.







