El Gobierno federal inició los trabajos preliminares para la construcción de un viaducto elevado de nueve kilómetros en la zona metropolitana de Monterrey, una de las obras más complejas del corredor ferroviario que conectará la Ciudad de México con Nuevo Laredo.
Durante la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum, el director general de la Agencia de Trenes y Transporte Público Integrado, Andrés Lajous Loaeza, informó que este tramo representa el mayor desafío de ingeniería dentro del proyecto ferroviario nacional debido a las condiciones urbanas y técnicas que presenta el área metropolitana de Nuevo León.
Actualmente se realizan estudios geotécnicos y trabajos de exploración del subsuelo para validar las condiciones del terreno donde será construida la estructura. Las labores incluyen sondeos, pozos a cielo abierto y análisis de infraestructura existente que podría requerir adecuaciones durante el desarrollo de la obra.
El viaducto elevado requerirá alrededor de 30 mil toneladas de acero, cuya fabricación ya comenzó en San Luis Potosí. De acuerdo con las autoridades, el adelanto en la producción de materiales permitirá agilizar la instalación de la estructura una vez que concluyan los estudios y preparativos del proyecto.
Paralelamente, avanzan las obras del tramo Monterrey-Nuevo Laredo, donde se construye un viaducto de 4.9 kilómetros diseñado para librar cruces ferroviarios, avenidas y vialidades. Este segmento registra ya la construcción de 42 pilas estructurales y la fabricación de trabes especializadas para su montaje.
En el tramo Saltillo-Nuevo Laredo continúan los trabajos de preparación de terreno a lo largo de 178 kilómetros de vía. Hasta el momento se han construido 31 kilómetros de terraplén, además de 48 obras de drenaje, mientras operan 18 frentes de trabajo distribuidos en distintos puntos del corredor.
Las autoridades también reportaron avances en la construcción de un viaducto adicional de 1.3 kilómetros, donde ya se concluyeron 75 pilas y diversas excavaciones para cimentación.
Como parte de la estrategia para acelerar la instalación de vías férreas, el Gobierno federal puso en marcha la construcción de plantas para fabricar durmientes. La meta es producir 430 mil piezas para el tramo Saltillo-Monterrey y 490 mil para Monterrey-Nuevo Laredo.
En materia ambiental, el proyecto cuenta con las autorizaciones correspondientes y mantiene acciones de mitigación, así como programas de rescate y reubicación de flora y fauna. Asimismo, continúan los trabajos arqueológicos en coordinación con el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), que reportan un avance del 81 por ciento en algunos segmentos del corredor.
Lajous adelantó además que próximamente se lanzarán nuevas licitaciones para extender la red ferroviaria desde la Ciudad de México hasta Saltillo, como parte del plan nacional que busca conectar la capital del país con Nuevo Laredo y Guadalajara mediante transporte ferroviario de pasajeros.
En paralelo a las obras de infraestructura, también avanza la fabricación de las unidades que prestarán servicio en estas rutas. El primer tren eléctrico destinado al trayecto AIFA-Pachuca ya fue ensamblado y llegará al país a finales de julio, mientras que este mes iniciará en Ciudad Sahagún la producción de los primeros trenes diésel-eléctricos que operarán en el norte de México.







