El jueves 11 de septiembre, la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) inició su primera sesión plenaria con su nueva composición, contando con la presencia de ocho de los nueve ministros. El ministro Arístides Rodrigo Guerrero García participó de forma remota debido a que se está recuperando tras un accidente vial ocurrido el mes anterior.
A las 10:13 horas, los ministros ingresaron al Salón de Plenos y un minuto después, el presidente de la Corte, Hugo Aguilar Ortiz, dio inicio a la sesión con un saludo en mixteco —su lengua natal— seguido de un discurso en español para marcar el comienzo oficial de las actividades con la nueva integración del pleno.
Rafael Coello Cetina, secretario general de Acuerdos desde 2009, leyó la agenda del día y sometió a votación la aprobación del acta de la sesión solemne conjunta del 1 de septiembre, la cual fue aprobada sin objeciones.
El ministro presidente dirigió un saludo especial a Rodrigo Guerrero y expresó su alegría por su recuperación. Durante esta sesión se implementaron nuevos métodos de discusión, aprobados recientemente, y se abordaron 15 proyectos de acciones y controversias constitucionales presentados por las ministras Lenia Batres Guadarrama, Yasmín Esquivel Mossa y Loretta Ortiz Ahlf, quienes repitieron en sus cargos tras ser electas por voto popular.
Los nuevos integrantes del pleno, además del presidente y Guerrero, son Giovanni Azael Figueroa Mejía, Sara Irene Herrerías Guerra, María Estela Ríos González e Irving Espinosa Betanzo.
Aunque la sesión estaba programada para las 11:00 horas, se adelantó una hora. Después de cinco años de cerrar el acceso público y periodístico a las sesiones debido a la pandemia, en esta ocasión se permitió la entrada de estudiantes invitados y periodistas para presenciar los trabajos.
Al principio, el personal de seguridad informó que no se podían usar teléfonos móviles ni equipos de fotografía o video. Hubo varias advertencias en los primeros minutos para quienes intentaron registrar la sesión, pero el equipo del ministro presidente aclaró que estas restricciones ya no aplican.
Para mejorar la dinámica de las sesiones, se establecieron tiempos estrictos para las intervenciones, buscando limitar los debates, evitar interrupciones y acelerar las votaciones. Ahora, el ministro ponente tendrá 10 minutos para presentar, cada ministro contará con siete minutos en la primera ronda, con cinco minutos para réplica del ponente, y en la segunda ronda, los tiempos serán de cinco y tres minutos respectivamente. Solo la presidencia podrá autorizar tiempos adicionales en casos excepcionales.











