Monterrey, 3 de octubre 2025
El secretario de Defensa, Pete Hegseth, informó este viernes en su cuenta de X sobre un nuevo ataque a una lancha en aguas del Caribe, cerca de las costas de Venezuela. Este sería el cuarto ataque de este tipo desde que Estados Unidos inició a principios de septiembre estas operaciones militares sin autorización previa del Congreso.
A diferencia de anteriores ocasiones, esta vez el anuncio no fue realizado por Donald Trump, aunque Hegseth asegura que las órdenes provinieron del presidente. Según él, la embarcación pertenecía a una organización catalogada como terrorista por el Departamento de Estado y se encontraba en la zona bajo jurisdicción del Comando Sur de EE.UU., afirmaciones que no fueron acompañadas de pruebas, como en ataques previos.
El jefe del Pentágono declaró que a bordo iban cuatro narcoterroristas que murieron en el ataque, y que la lancha transportaba grandes cantidades de drogas destinadas a Estados Unidos, vinculando la operación con la crisis de salud pública causada por las adicciones en el país. Hegseth advirtió que estos ataques continuarán mientras persistan las amenazas contra la población estadounidense.
Esta acción sucede tras la revelación de una carta enviada por Trump al Congreso, en la que declara una guerra “no internacional” contra los carteles de droga, calificando a sus miembros como “combatientes ilegales”. Este anuncio llegó después de que se hundieran al menos tres lanchas en el último mes en operaciones similares, que han causado al menos 17 muertes. Senadores demócratas han solicitado a la Casa Blanca explicaciones sobre la legalidad de estas acciones y recordaron que el presidente debe contar con la autorización del Congreso según la ley de poderes de guerra.
La noticia coincidió con denuncias del ministro de Defensa venezolano, Vladimir Padrino López, sobre la presencia de cinco aviones de combate estadounidenses cerca del litoral venezolano, lo que calificó de provocación y amenaza a la seguridad nacional. La Casa Blanca acusa al gobierno de Nicolás Maduro de liderar una red criminal de narcotráfico, y algunos analistas creen que Trump, con el apoyo del secretario de Estado Marco Rubio, busca un cambio de régimen en Venezuela.
En un conflicto armado, un país puede atacar a combatientes enemigos, detenerlos y someterlos a juicios militares. Al considerar esta campaña contra los carteles como un conflicto armado, la administración Trump parece buscar poderes especiales para justificar los ataques en el Caribe. Sin embargo, expertos y organizaciones de derechos humanos denuncian que estas acciones son ilegales.








