Ciudad de México, 24 de febrero del 2026
La Organización Internacional para las Migraciones informó que al menos 30 migrantes han muerto o permanecen desaparecidos tras el naufragio ocurrido el sábado a unas 20 millas (aproximadamente 32 km) al sur de la isla griega de Creta. La embarcación había partido el jueves desde la ciudad libia de Tobruk y se hundió frente al puerto de Kali Limenes, en una de las rutas más peligrosas del Mediterráneo central hacia Europa.
Hasta el momento, 20 personas fueron rescatadas con vida, incluyendo cuatro menores de edad, mientras que se han recuperado los cuerpos de tres hombres y una mujer. La tragedia destaca los riesgos que enfrentan los migrantes en travesías irregulares, en embarcaciones precarias y bajo condiciones extremadamente peligrosas.
La OIM alertó que, con este incidente, la cifra de migrantes muertos o desaparecidos en lo que va de 2026 en la ruta del Mediterráneo asciende a 606 personas, convirtiendo estos primeros meses en los más mortíferos desde que la organización comenzó a recopilar datos en 2014.
Ante esta situación, la agencia hizo un llamado a intensificar las labores de búsqueda y rescate para salvar vidas y garantizar desembarcos seguros, así como a reforzar la cooperación regional entre los países que enfrentan estas rutas migratorias.
Asimismo, la OIM advirtió sobre la continua explotación de migrantes por parte de redes de trata y tráfico de personas, que lucran con travesías en condiciones extremas y los exponen a graves abusos y riesgos de protección. La organización enfatizó la necesidad de medidas urgentes que protejan a los migrantes y reduzcan la mortalidad en una ruta que sigue siendo crítica y peligrosa.
Esta tragedia subraya la vulnerabilidad de quienes buscan llegar a Europa desde África del Norte y la urgencia de estrategias integrales que combinen rescate humanitario, control de las redes de tráfico y atención a los migrantes más vulnerables, especialmente los menores de edad.








