Ciudad de México, 26 de febrero del 2026
La ex secretaria de Estado Hillary Clinton comparece este jueves ante el Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes de Estados Unidos para declarar, a puerta cerrada, sobre sus posibles vínculos con el fallecido financiero Jeffrey Epstein y su ex colaboradora Ghislaine Maxwell. Al día siguiente está citado su esposo, el ex presidente Bill Clinton.
La investigación, impulsada por legisladores republicanos, busca esclarecer las relaciones entre figuras políticas influyentes y Epstein, quien murió en 2019 en una cárcel de Nueva York mientras esperaba juicio por delitos de tráfico sexual. En años recientes han salido a la luz fotografías y registros de vuelos que muestran a Bill Clinton viajando en el avión privado de Epstein y asistiendo a eventos organizados por el magnate.
Aunque los Clinton inicialmente rechazaron las citaciones, finalmente aceptaron comparecer tras la advertencia de que podrían ser declarados en desacato al Congreso. Ambos han negado haber cometido irregularidades. Bill Clinton reconoció haber volado en el avión de Epstein en varias ocasiones a inicios de los años 2000, asegurando que los viajes estuvieron vinculados a actividades de la Fundación Clinton y que nunca visitó la isla privada del financiero.
El presidente Donald Trump también figura en documentos recientes relacionados con Epstein, aunque ha afirmado que rompió vínculos con él antes de su condena en 2008 en Florida. La mera aparición en archivos oficiales no implica culpabilidad, pero el caso ha intensificado las disputas entre demócratas y republicanos, que se acusan mutuamente de politizar la investigación.
Hillary Clinton sostuvo recientemente que no tiene “nada que ocultar” y reconoció haberse reunido con Maxwell en algunas ocasiones sin mantener relación significativa con Epstein. Sin embargo, nuevas imágenes difundidas han generado controversia en torno a la cercanía de su esposo con el financista.
Maxwell, quien cumple una condena de 20 años de prisión por tráfico sexual, compareció por videoconferencia ante el comité, pero se negó a responder preguntas invocando su derecho a no autoincriminarse. Su abogado afirmó que estaría dispuesta a declarar públicamente bajo ciertas condiciones.
Las audiencias se realizan en Chappaqua, Nueva York, bajo estrictas medidas de seguridad y con gran presencia mediática, en un caso que sigue teniendo repercusiones políticas y reputacionales a nivel internacional.








