La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, aseguró que su administración no niega la problemática de las desapariciones en el país y, por el contrario, trabaja activamente para atenderla, investigar los casos y brindar justicia a las familias afectadas.
La mandataria cuestionó el informe del Comité contra la Desaparición Forzada de la Organización de las Naciones Unidas, al considerar que tiene un enfoque crítico hacia el gobierno mexicano y busca llevar el tema ante la Asamblea General, lo que —dijo— no refleja los esfuerzos actuales del Estado.
Sheinbaum explicó que el rechazo a dicho documento se basa en argumentos técnicos y jurídicos, señalando que el análisis no tomó en cuenta los avances registrados entre 2018 y 2026. Además, acusó que se generalizan casos ocurridos entre 2009 y 2017 —durante la llamada guerra contra el narcotráfico— para describir la situación actual del país.
También subrayó la diferencia entre desapariciones forzadas cometidas por el Estado y aquellas perpetradas por grupos del crimen organizado, insistiendo en que su gobierno combate este delito y colabora con colectivos en las labores de búsqueda.
En ese sentido, mencionó el caso del exfuncionario Hernán Bermúdez Requena, acusado por desaparición forzada, como ejemplo de que las autoridades investigan incluso a antiguos servidores públicos.
Finalmente, reiteró que el Estado mexicano no está rebasado y mantiene acciones para enfrentar este fenómeno, el cual —indicó— se intensificó durante periodos anteriores marcados por la violencia del narcotráfico.








