El secretario de la Marina de Estados Unidos, John Phelan, fue destituido de manera inmediata en medio de tensiones internas en el Pentágono, en una reconfiguración que refleja la presión que enfrenta el aparato de defensa en el actual contexto internacional.
La salida, confirmada sin mayores detalles, se suma a una serie de movimientos impulsados por el secretario de Defensa, Pete Hegseth, quien semanas atrás también removió a un alto mando del Ejército, evidenciando divisiones en la cúpula militar.
Phelan, designado durante la administración de Donald Trump, mantenía desacuerdos con líderes del Pentágono respecto a la estrategia para reactivar el programa de construcción naval, considerado clave en el escenario geopolítico actual.
Uno de los principales puntos de fricción fue su impulso a la llamada “Flota Dorada”, un plan para modernizar la Marina con nuevos buques, que generó diferencias con funcionarios como el subsecretario Stephen Feinberg, quien habría reducido sus responsabilidades de forma progresiva.
Las tensiones también alcanzaron el interior de la Marina, donde Phelan tenía desacuerdos con su adjunto Hung Cao, quien asumirá el cargo de forma interina tras su destitución.
El relevo ocurre en un momento delicado, mientras Estados Unidos refuerza su presencia naval en Oriente Próximo, en medio de una frágil tregua con Irán y mantiene vigilancia sobre rutas estratégicas como el estrecho de Ormuz.Analistas señalan que este cambio forma parte de una reconfiguración más amplia dentro del Pentágono, donde los ajustes en altos cargos comienzan a redefinir el equilibrio de poder en un escenario de creciente incertidumbre global.







