México se ubica como el segundo país de América Latina con mayor riesgo cibernético asociado al uso de sitios de piratería digital, de acuerdo con el estudio Riesgo para el Consumidor por Piratería en América Latina, elaborado por Paul A. Watters en colaboración con la Universidad Macquarie y Cyberstronomy Pty Ltd.
El análisis indica que el riesgo relativo en México es, en promedio, 50.29 veces mayor frente a sitios legítimos en el escenario más crítico, solo por debajo de Colombia, que alcanza 59 veces. Detrás se ubican Perú, Ecuador, Chile y Argentina con niveles significativamente menores.
El estudio evaluó plataformas de piratería en seis países y utilizó la herramienta VirusTotal, propiedad de Google, que integra datos de más de 90 motores antivirus y servicios de inteligencia de amenazas.
Entre las categorías analizadas, el mayor riesgo en México se concentra en redes P2P, con un nivel de exposición 85 veces superior al de sitios legales. Le siguen páginas fraudulentas (scam), con 61 veces; plataformas de streaming ilegal, con 58; servicios IPTV por retransmisión, con 57; sitios de anime sin licencia, con 41; transmisiones deportivas ilegales, con 40; y servicios de suscripción IPTV, con 10 veces.
A nivel regional, el riesgo promedio de encontrar amenazas en sitios de piratería es 39.18 veces mayor en el peor escenario, destacando nuevamente las categorías P2P, streaming y scam como las más peligrosas.
El informe advierte que los sitios scam representan una amenaza particular, ya que simulan plataformas de entretenimiento para robar datos personales, instalar malware o ejecutar fraudes. En México, este tipo de páginas alcanza hasta 61 veces el riesgo de los portales legítimos.
Asimismo, se señala que dispositivos de streaming ilícito —como decodificadores y dongles con contenido sin licencia— representan un foco adicional de vulnerabilidad, al poder introducir software malicioso en redes domésticas, interceptar información o ejecutar ataques como cryptojacking.Los resultados reflejan una alta exposición vinculada a prácticas comunes de consumo digital, como el uso de torrents, plataformas de video no autorizadas y servicios IPTV, lo que abre un debate sobre ciberseguridad, hábitos de consumo y protección de datos en la región.







