En el marco del Día de las Madres, colectivos de familiares de personas desaparecidas en Coahuila y otros estados del país participaron en la XIV Marcha de la Dignidad Nacional, realizada en la Ciudad de México, donde denunciaron que actualmente existen más de 133 mil personas desaparecidas en el país y exigieron frenar la violencia y la impunidad.
Las madres señalaron que no tienen motivos para celebrar este 10 de mayo, pues miles de familias continúan buscando a sus seres queridos desaparecidos. En su pronunciamiento recordaron que entre las víctimas hay hijos, hijas, padres, madres, esposos y hermanos cuya ausencia sigue sin resolverse.
También denunciaron que desde 2010 al menos 43 personas buscadoras han sido asesinadas o desaparecidas mientras realizaban labores de búsqueda, situación que, afirmaron, demuestra la falta de garantías de seguridad incluso para quienes intentan encontrar a sus familiares.
Durante la movilización, colectivos provenientes de estados como Coahuila, Chihuahua, Jalisco, Sinaloa, Tamaulipas, Querétaro y Estado de México, así como familias de Centroamérica, reiteraron que continúan realizando labores que, aseguran, corresponden al Estado. Indicaron que buscan a sus desaparecidos en fiscalías, cárceles, hospitales y zonas rurales mientras enfrentan indiferencia institucional y social.
Las agrupaciones también visibilizaron el dolor de madres migrantes de países como Honduras, El Salvador, Guatemala, Cuba y Venezuela, cuyos hijos desaparecieron en territorio mexicano cuando intentaban cruzar el país en busca de mejores oportunidades.
En el mensaje colectivo se destacó además que existen más de 80 mil cuerpos sin identificar bajo resguardo del Estado mexicano, mientras la desaparición de personas continúa siendo una problemática histórica marcada por la impunidad.
Las madres pidieron al gobierno federal reconocer plenamente la magnitud de la crisis y permitir apoyo internacional para atenderla. Asimismo, solicitaron a la presidenta Claudia Sheinbaum asumir el problema y fortalecer las acciones de búsqueda, identificación e investigación.
Finalmente, insistieron en que las personas desaparecidas no deben reducirse a cifras o expedientes, sino reconocerse como vidas y familias que siguen esperando verdad y justicia.







