A casi dos semanas de la desaparición de Teresa Guadalupe, una mujer de 55 años, la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México detuvo a su hijo, Fernando Yael “N”, por su presunta relación con el caso. Aunque el joven fue quien denunció inicialmente la ausencia de su madre, las investigaciones comenzaron a poner en duda su versión.
De acuerdo con las autoridades, Fernando aseguró que Teresa salió de su casa el pasado 25 de abril con rumbo al Centro Histórico de la capital y nunca volvió. Sin embargo, revisiones de cámaras de seguridad, análisis telefónicos y otras diligencias revelaron inconsistencias en su declaración.
Las indagatorias también señalaron que el joven de 21 años continuó con su rutina habitual después de la desaparición, asistiendo a clases y utilizando pertenencias de su madre, como tarjetas bancarias, dinero en efectivo y su vehículo.
El 5 de mayo, agentes ministeriales realizaron un cateo en la vivienda familiar, ubicada en la colonia 20 de Noviembre, en la alcaldía Venustiano Carranza. Durante la inspección encontraron rastros biológicos en distintas áreas del domicilio, incluidos el baño y una recámara. Según los peritos, las manchas de sangre aparentemente habían sido limpiadas para intentar ocultarlas.
Con estos elementos, la Fiscalía obtuvo una orden de aprehensión contra Fernando Yael “N”, la cual fue cumplimentada el 7 de mayo en calles de la alcaldía Cuauhtémoc. Posteriormente, el joven fue trasladado al Reclusorio Preventivo Varonil Norte, donde permanecerá mientras se define su situación jurídica por el delito de desaparición cometida por particulares agravada.







