La inauguración del Mundial 2026 en el Estadio Azteca estuvo acompañada por enfrentamientos entre manifestantes y elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) en las inmediaciones del recinto deportivo.
Los incidentes comenzaron después de que policías desalojaran a colectivos de familiares de personas desaparecidas que se habían acercado al estadio para manifestarse mientras se disputaba el encuentro entre México y Sudáfrica. Tras el repliegue de estos grupos, un contingente de personas encapuchadas y vestidas de negro inició agresiones contra los uniformados mediante el lanzamiento de piedras, palos, petardos y otros objetos.
Los agentes respondieron utilizando gas y espuma de extintores para contener el avance de los manifestantes y dispersar los disturbios. Durante varios minutos se registraron empujones, golpes y ataques contra los cuerpos de seguridad en distintos puntos de la zona.
La SSC informó que alrededor de 200 personas encapuchadas participaron en los disturbios. Una mujer de 28 años fue detenida por su presunta relación con los hechos, aunque posteriormente quedó en libertad por decisión de un juez cívico.







