Una nueva carta manuscrita atribuida a Joaquín «El Chapo» Guzmán fue dada a conocer este jueves, en la que el exlíder del Cártel de Sinaloa solicita nuevamente a un juez federal de Brooklyn, Nueva York, autorizar su traslado a México, al asegurar que durante su encarcelamiento en Estados Unidos ha sido objeto de violaciones a sus derechos.
Según la información difundida, el documento fue enviado desde la prisión donde cumple una sentencia de cadena perpetua más 30 años adicionales y forma parte de una serie de escritos que Guzmán Loera ha remitido a las autoridades estadounidenses, aunque hasta ahora sus peticiones no han prosperado por falta de sustento jurídico.
En la misiva, el exnarcotraficante sostiene que ha enfrentado diversas irregularidades durante su estancia en prisión y pide que su caso sea revisado nuevamente, reiterando su intención de regresar a territorio mexicano.
La difusión de este nuevo escrito ocurre pocos días después de que se conociera otra carta fechada el pasado 10 de junio, en la que solicitó autorización para comunicarse con la presidenta Claudia Sheinbaum con el fin de pedir su intervención en un eventual proceso de extradición hacia México.
En comunicaciones previas, Guzmán Loera también ha señalado que cuenta con representación legal y que sus cartas buscan respaldar la estrategia jurídica impulsada por su abogado para gestionar un posible traslado.
Hasta el momento, las autoridades judiciales de Estados Unidos no han dado curso favorable a ninguna de las solicitudes presentadas por el exlíder criminal.
Joaquín Guzmán fue declarado culpable en 2019 por un tribunal estadounidense de diez delitos, entre ellos liderazgo de una organización criminal, narcotráfico y lavado de dinero.
Como resultado del proceso judicial, recibió una condena de cadena perpetua más 30 años de prisión y el decomiso de 12 mil 600 millones de dólares, monto que las autoridades estadounidenses atribuyeron a las ganancias obtenidas mediante sus actividades ilícitas.
Actualmente permanece recluido bajo un estricto régimen de aislamiento en la Penitenciaría de Máxima Seguridad de Florence, en Colorado, considerada una de las cárceles más seguras de Estados Unidos.







