Irán aseguró este lunes que el acuerdo de paz alcanzado con Estados Unidos incluye la liberación de los activos iraníes bloqueados en el extranjero y el levantamiento de todas las sanciones económicas impuestas contra la República Islámica.
Durante una conferencia de prensa, el portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Ismail Bagaei, explicó que estas medidas deberán entrar en vigor una vez que se formalice el memorando de entendimiento previsto para firmarse el próximo viernes.
“Tan pronto como se firme el memorando de entendimiento, estas restricciones deberán desaparecer e Irán tendrá que poder vender petróleo, productos petroquímicos y derivados del petróleo sin ningún obstáculo ni problema”, declaró el funcionario.
Bagaei subrayó que el acceso a los recursos financieros congelados y la recuperación de las pérdidas ocasionadas por las sanciones constituyen dos de las prioridades económicas para su país.
“Los activos iraníes bloqueados o restringidos, junto con la reconstrucción de los daños sufridos, constituyen dos cuestiones económicas fundamentales”, afirmó.
El vocero indicó que, de acuerdo con los términos del acuerdo, Estados Unidos estará obligado a retirar tanto las sanciones primarias como las secundarias, lo que permitiría a Irán reincorporarse plenamente a los mercados internacionales de petróleo, derivados y productos petroquímicos.
En relación con el futuro del estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el comercio energético mundial, Bagaei respondió a las declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, quien aseguró recientemente que el pacto garantizará un paso “permanentemente libre de peajes” por la zona.
El portavoz iraní aclaró que el acuerdo reconoce la responsabilidad de Irán para garantizar una navegación segura en el estrecho, por lo que su país podrá cobrar por los servicios que proporcione en materia de seguridad marítima, protección ambiental y seguros.
Asimismo, insistió en que la soberanía iraní sobre el estrecho de Ormuz permanece intacta y precisó que Teherán no tiene intención de imponer tarifas por el simple tránsito de embarcaciones.
“No pretendemos cobrar peajes por el paso de los barcos, pero sí por los servicios que ofrezcan Irán y Omán relacionados con la navegación, la protección medioambiental y los seguros marítimos”, puntualizó.
El estrecho de Ormuz es considerado un punto estratégico para el suministro mundial de energía, ya que por sus aguas transita una parte significativa del petróleo exportado hacia Asia, Europa y otros mercados internacionales.







