El Museo Nacional de la Estampa (MUNAE) reabrió sus puertas con la exposición Posada. Cartografía de un cronista, una muestra dedicada al grabador, ilustrador y caricaturista José Guadalupe Posada, considerado una de las figuras más influyentes de la cultura visual mexicana de finales del siglo XIX y principios del XX.
La reapertura del recinto ocurre tras un proceso de remodelación que incluyó una renovación integral de sus espacios, con nuevas instalaciones, mobiliario e iluminación, así como dispositivos sonoros individualizados y herramientas de mediación digital para mejorar la experiencia de los visitantes.
Durante la inauguración, la secretaria de Cultura, Claudia Curiel de Icaza, destacó que la exposición ofrece una visión distinta del artista originario de Aguascalientes, alejada de la imagen tradicional asociada únicamente a sus famosas calaveras.
“Nos actualiza el legado de un artista cuya obra sigue siendo parte del imaginario colectivo, en México y en el mundo”, señaló la funcionaria, al explicar que la muestra aborda aspectos poco explorados de Posada, como sus técnicas gráficas, sus posturas políticas, su relación con la música popular y las representaciones sagradas y profanas presentes en su obra.
Por su parte, la directora del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura, Alejandra de la Paz, informó que esta exposición marca el inicio de las actividades conmemorativas por el 40 aniversario del MUNAE, institución que resguarda un acervo superior a las 13 mil piezas.
La muestra reúne más de 300 obras provenientes del Museo Nacional de la Estampa, el Museo José Guadalupe Posada de Aguascalientes y el Museo Posada de Coyoacán. La curaduría estuvo a cargo de Caroline Montenat, Mercurio López Casillas y David García Aguirre, quienes presentan al artista como un cronista visual y observador crítico de la sociedad mexicana de su época.
El recorrido está organizado en cinco ejes temáticos: Posada y las técnicas; La partitura visual de una estampa; Lo sagrado y lo sobrenatural: las batallas entre el bien y el mal; Posada: precursor del diseño gráfico y la publicidad; y Posada XXI: herencia activa de la imagen popular.
Entre las técnicas exhibidas destacan la litografía, disciplina con la que Posada inició su carrera en Aguascalientes, así como la xilografía, la litografía a color, el grabado sobre plomo y la zincografía, técnica que perfeccionó durante su estancia en la Ciudad de México.
Posada. Cartografía de un cronista permanecerá abierta al público del 18 de junio al 20 de septiembre en el Museo Nacional de la Estampa, con entrada gratuita.







