La jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada Molina, promulgó la Ley del Sistema de Cuidados, con la que la capital del país se convierte en la primera ciudad de América Latina en contar con una legislación de este tipo para garantizar el derecho al cuidado y reducir las desigualdades de género.
Durante el acto oficial, Brugada afirmó que la nueva normativa representa el inicio de una «revolución de los cuidados» y señaló que busca reconocer el trabajo que históricamente han realizado las mujeres, quienes, dijo, asumen la mayor parte de las labores de cuidado no remuneradas.
La mandataria destacó que en la Ciudad de México el 80 por ciento de las personas que dedican más de 40 horas semanales a estas actividades son mujeres. Además, recordó que, a nivel nacional, el trabajo doméstico y de cuidados no remunerado representa alrededor del 25 por ciento del Producto Interno Bruto.
La ley reconoce tres derechos fundamentales: cuidar, ser cuidado y el autocuidado. Asimismo, establece la obligación del gobierno capitalino de ampliar la infraestructura pública destinada a estos servicios.
Como parte de su implementación, la administración capitalina proyecta construir 100 nuevas Utopías, 300 centros de cuidado infantil, 200 casas de día para personas adultas mayores y 200 espacios de atención para personas con discapacidad antes de concluir el actual sexenio.
La legislación recibió el respaldo de distintas fuerzas políticas. La coordinadora del grupo parlamentario de Morena en el Congreso capitalino, Xóchitl Bravo Espinosa, calificó la norma como un avance histórico en materia de justicia social, mientras que el diputado de Movimiento Ciudadano, Royfid Torres, destacó el proceso de parlamento abierto y participación ciudadana que permitió su elaboración.
Por su parte, el coordinador del Partido Acción Nacional en el Congreso local, Andrés Atayde, reconoció la apertura al diálogo entre las distintas fuerzas políticas, lo que permitió alcanzar un consenso para aprobar la iniciativa.
Finalmente, Clara Brugada instruyó a la Secretaría de Bienestar capitalina a integrar un grupo de especialistas que realizará la primera contabilidad oficial del trabajo doméstico no remunerado en la ciudad, como parte de las acciones para fortalecer el sistema público de cuidados y combatir la llamada pobreza de tiempo.







