Ciudad de México, 13 de noviembre del 2025
La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) protagonizó una nueva jornada de protesta en el Zócalo capitalino, en el marco de su Jornada Nacional de Lucha de 48 horas, para exigir la abrogación de la Ley del ISSSTE 2007, la derogación de la Reforma Educativa y la reinstalación de la mesa de diálogo con la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
Desde las primeras horas del día, docentes provenientes de Oaxaca, Chiapas, Zacatecas y la Ciudad de México se concentraron en la Plaza de la Constitución y se desplazaron hacia Correo Mayor y Moneda, donde realizaron una protesta simbólica mientras se desarrollaba la conferencia matutina conocida como La Mañanera del Pueblo. Durante la manifestación, los maestros golpearon las vallas metálicas de tres metros de altura colocadas alrededor de Palacio Nacional, al grito de “¡Esta valla va a caer!”, en señal de rechazo al cerco de seguridad.
La tensión aumentó cuando elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC), equipados con escudos y equipo antimotines, intentaron replegar a los manifestantes utilizando polvo de extintores y gases irritantes. Los maestros respondieron empujando las barreras, lo que derivó en un conato de enfrentamiento que se prolongó por casi una hora y dejó a varios docentes con golpes y síntomas de irritación en los ojos y garganta.
El secretario general de la Sección 9 de la CNTE, Pedro Hernández, acusó a las autoridades de represión y desinformación, al afirmar que el gobierno miente al asegurar que se han atendido sus demandas. Señaló que los maestros fueron recibidos “con vallas, gases y granaderos”, pese a que su protesta tenía un carácter pacífico. “Nuestra lucha es legítima —dijo— y no tiene relación con grupos conservadores ni con otras expresiones políticas”.
Hernández recordó que las demandas centrales del movimiento siguen siendo la abrogación total del ISSSTE 2007, la reforma al sistema educativo, y un mayor presupuesto para la educación pública. Tras los enfrentamientos, los contingentes se trasladaron hacia la Cámara de Diputados, donde instalaron un plantón permanente para mantener la presión sobre el gobierno y exigir que se reanuden las negociaciones con el magisterio disidente.













