Monterrey, 13 de noviembre del 2025
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo presentó el programa “El maíz es la raíz”, una estrategia nacional destinada a conservar y aumentar la producción del maíz nativo. Este plan beneficiará a 1.5 millones de pequeños productores, en su mayoría ejidatarios y comuneros, quienes recibirán asesoría técnica, acceso a maquinaria comunitaria y apoyo para comercializar sus excedentes mediante cooperativas que añadan valor agregado a sus productos.
Durante el evento, realizado en Palacio Nacional y acompañado por una exposición de variedades de maíz nativo, Sheinbaum destacó que en México existen alrededor de 1.5 millones de pequeños agricultores que cultivan de una a dos hectáreas de milpa tradicional —con maíz, frijol y calabaza— principalmente para el autoconsumo.
La mandataria señaló que actualmente muchos productores compran semillas comerciales en lugar de conservar las propias, por lo que el programa busca recuperar las prácticas tradicionales de siembra. Para ello, se ofrecerá acompañamiento técnico y equipamiento adaptado a las condiciones locales, promoviendo el uso colectivo de maquinaria ligera, en lugar de depender de grandes tractores.
Además, el plan contempla agregar valor al maíz excedente, evitando su venta a intermediarios. Los productores podrán transformarlo en totopos, tostadas o tortillas bajo el sello de maíz nativo, con apoyo del Instituto Nacional de la Economía Social, encargado de impulsar la formación de cooperativas.
Por su parte, María Luisa Albores González, titular de Alimentación para el Bienestar, subrayó que durante el periodo neoliberal el maíz nativo fue relegado, por lo que ahora se busca reivindicar su importancia cultural y alimentaria.
El Plan Nacional del Maíz Nativo tiene como propósito fomentar la conservación, producción, transformación y comercialización del maíz criollo, fortaleciendo los sistemas agroalimentarios comunitarios mediante el intercambio de conocimientos y el impulso de la autonomía tecnológica.
La implementación del programa iniciará en 2026, comenzando en las regiones sureste y pacífico sur, con una meta inicial de 677 mil productores en 437 municipios de siete estados, esperando aumentar 20% la producción de maíz nativo. Hacia 2030, se prevé alcanzar a 1.4 millones de productores y lograr un incremento del 50% en la producción nacional.
Albores destacó que la limitación del maíz nativo no es genética sino agronómica, por lo que, con el acompañamiento técnico adecuado y un relevo generacional en el campo, es posible triplicar su rendimiento. Además, la transformación y comercialización del producto permitirán que el maíz nativo se venda con mayor valor agregado, aprovechando sus superiores cualidades nutricionales y de sabor.








