Monterrey, 21 de noviembre del 2025
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, insinuó que seis legisladores federales demócratas deberían ser ejecutados luego de que estos aconsejaran a militares y agentes de inteligencia no acatar “órdenes ilegales”.
Los dos senadores y cuatro representantes, todos con experiencia militar o en agencias de seguridad nacional, publicaron un video en redes dirigido a soldados y personal de inteligencia, recordándoles que la ley estadounidense les exige desobedecer órdenes que violen la Constitución. Esto ocurre en un contexto donde algunos efectivos podrían ser desplegados dentro del país contra ciudadanos estadounidenses.
A través de unos 19 mensajes en Truth Social, Trump acusó a los demócratas de traición. En uno de ellos afirmó que se trataba de “conducta sediciosa, castigada con la muerte”, y en otro dijo que “cada uno de estos traidores debería ser arrestado y procesado”. Más tarde compartió la publicación de un usuario que pedía: “Cuélguenlos. George Washington lo haría”.
Como suele suceder con las declaraciones del presidente, analistas debatieron si esto representaba un nuevo paso hacia una ruptura del orden constitucional o si simplemente era otro comentario provocador destinado a desviar la atención del escándalo relacionado con Jeffrey Epstein.
Las reacciones no tardaron. Los legisladores señalados respondieron con indignación, acusando a Trump de incitar a la violencia y poner en riesgo sus vidas. El líder demócrata del Senado, Chuck Schumer, denunció desde el pleno que el presidente estaba pidiendo la ejecución de funcionarios electos. Advirtió que, dadas las tensiones políticas, este tipo de lenguaje podía encender aún más el ambiente.
El senador Chris Murphy calificó la situación de “inédita” y sostuvo que la vida de sus colegas ahora corría peligro. Mientras tanto, en la Casa Blanca, la vocera Karoline Leavitt negó que Trump quisiera ejecutar a legisladores, aunque acusó a los demócratas de conspirar para difundir un mensaje que, según ella, alentaba a las fuerzas armadas a desafiar órdenes “legales”. Cuando se le preguntó si el presidente estaba instigando violencia, reiteró que cualquier orden emitida por Trump es legal.
Expertos legales, sin embargo, recordaron que el Código Militar obliga a los miembros de las fuerzas armadas a rechazar órdenes ilegales, y que los legisladores no habían dicho nada inapropiado. El ex-fiscal federal Peter Zeidenberg subrayó que sus declaraciones eran correctas desde el punto de vista jurídico.
El debate se complica porque una de las congresistas del video, Maggie Goodlander, fue oficial de la Marina y es esposa de Jake Sullivan, asesor de Seguridad Nacional de Joe Biden. Diversos militares han declarado que renunciaron durante la administración Biden por considerar ilegales las órdenes que apoyaban la campaña israelí en Gaza, lo que ha llevado incluso a proponer que Biden, Sullivan y Anthony Blinken sean investigados por la Corte Internacional.
En un clima donde Trump ha sugerido que podría ignorar la Constitución, buscar un tercer mandato y ha llamado repetidamente “enemigos” y “traidores” a sus opositores, su insinuación de ejecutar a legisladores activó nuevas alarmas.
Aunque también existe la posibilidad de que se trate simplemente de otra provocación más dentro del volátil escenario político estadounidense, destinada a ser eclipsada por su siguiente declaración polémica.













