Tres astronautas chinos concluyeron con éxito una misión espacial de casi siete meses al regresar este viernes a la Tierra a bordo de la cápsula de la misión Shenzhou 21, que aterrizó en el centro de recuperación de Dongfeng, en la región de Mongolia Interior.
La tripulación estuvo integrada por Zhang Lu, Wu Fei y Zhang Hongzhang, quienes desarrollaron diversas actividades científicas y operativas durante su estancia en la estación espacial Tiangong, pieza central del programa espacial chino.
Según informó la agencia espacial tripulada de China, los astronautas completaron tres caminatas espaciales durante la misión. Con estas actividades, Zhang Lu alcanzó un total de siete salidas extravehiculares a lo largo de su carrera, convirtiéndose en el astronauta chino con más caminatas espaciales registradas hasta la fecha.
Tras el relevo de operaciones, la estación Tiangong quedó bajo la responsabilidad de la nueva tripulación de la misión Shenzhou 23, encabezada por Zhu Yangzhu y acompañada por Zhang Zhiyuan y Lai Ka-ying.
La incorporación de Lai Ka-ying marca un hecho histórico para el programa espacial chino, ya que se convirtió en la primera astronauta originaria de Hong Kong en participar en una misión espacial del país.
El regreso de la misión ocurre en una etapa estratégica para China, que mantiene el objetivo de realizar su primer alunizaje tripulado alrededor de 2030. Para lograrlo, el gobierno continúa desarrollando nuevas tecnologías, sistemas de transporte espacial e infraestructura orbital.
Durante los últimos años, el programa espacial chino ha avanzado de manera independiente, especialmente después de quedar excluido de la Estación Espacial Internacional debido a restricciones impulsadas por Estados Unidos.
Actualmente, China opera su propia estación espacial y busca consolidarse como una de las principales potencias en la exploración del espacio. Este esfuerzo se desarrolla en paralelo a los planes de la NASA, que trabaja en el retorno de astronautas estadounidenses a la superficie lunar mediante futuras misiones tripuladas.
El exitoso cierre de la misión Shenzhou 21 representa un nuevo avance para el programa espacial chino y fortalece sus aspiraciones de participar activamente en la próxima etapa de exploración humana más allá de la órbita terrestre.







