El Senado de Estados Unidos aprobó un paquete de financiamiento por 70 mil millones de dólares destinado al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y a la Patrulla Fronteriza, una medida considerada clave para la estrategia migratoria de la administración del presidente Donald Trump.
La iniciativa fue avalada durante la madrugada del viernes con 52 votos a favor y 47 en contra, luego de varios meses de negociaciones y disputas políticas entre republicanos y demócratas. Los recursos permitirán financiar las operaciones de ambas agencias durante los próximos tres años.
De acuerdo con legisladores republicanos, el presupuesto es fundamental para fortalecer la seguridad fronteriza y garantizar la aplicación de las leyes migratorias ante los retos que enfrenta el país en materia de inmigración.
La aprobación se produjo sin un respaldo significativo de la bancada demócrata, después de que los republicanos utilizaran procedimientos parlamentarios para superar los bloqueos que habían retrasado la votación.
Aunque el objetivo principal del proyecto era asegurar recursos para las agencias migratorias, buena parte del debate se concentró en un fondo de compensación por 1 mil 776 millones de dólares vinculado a un acuerdo legal alcanzado por Trump.
La posibilidad de que dichos recursos pudieran beneficiar a personas cercanas al presidente que afirman haber sido objeto de persecución política generó controversia y provocó divisiones tanto entre demócratas como dentro del propio Partido Republicano.
El líder de la mayoría republicana en el Senado, John Thune, reconoció que las discusiones sobre este fondo complicaron las negociaciones y retrasaron la aprobación del paquete presupuestario.
Durante el proceso legislativo se presentaron diversas propuestas para eliminar o modificar el mecanismo de compensación. Entre ellas destacó una iniciativa del senador Bill Cassidy para destinar esos recursos a agentes de seguridad lesionados durante el asalto al Capitolio del 6 de enero de 2021, aunque no obtuvo el respaldo necesario.
De igual forma, el senador Thom Tillis impulsó una enmienda para cancelar el fondo y redirigir el dinero a programas de combate al fraude dentro del Departamento de Justicia, pero la propuesta también fue rechazada.
Las diferencias evidenciaron tensiones internas entre los republicanos en un momento políticamente sensible, marcado por la cercanía del proceso electoral.
Tras superar la votación en el Senado, el proyecto será enviado a la Cámara de Representantes para su análisis la próxima semana.
Los demócratas han insistido en que cualquier aumento presupuestario para las agencias migratorias debe acompañarse de mayores mecanismos de supervisión, límites operativos y garantías para la protección de los derechos civiles. Por su parte, los republicanos sostienen que los recursos deben aprobarse sin condicionamientos para evitar afectaciones en las labores de vigilancia fronteriza y control migratorio.
Con esta decisión, el Congreso avanza en una de las principales prioridades de la administración Trump y pone fin a meses de incertidumbre sobre el financiamiento de las agencias encargadas de la seguridad fronteriza.







