La selección de Irán aprovechó su debut en la Copa Mundial de la FIFA 2026™ para rendir homenaje a las víctimas del ataque registrado el pasado 28 de febrero contra una escuela primaria en Minab, al tiempo que integrantes del equipo expresaron su inconformidad por problemas logísticos y de visado durante el torneo.
Antes del encuentro frente a Nueva Zelanda, el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, Esmaeil Baqaei, difundió un video animado en el que los jugadores aparecen acompañados por representaciones de niñas fallecidas en el ataque, acompañado de un mensaje enfocado en la resiliencia del pueblo iraní.
La publicación recordó a los menores que perdieron la vida y destacó que su memoria continúa presente en la sociedad del país. Como parte del homenaje, la selección disputa el torneo bajo la denominación “Minab 168” y porta distintivos dorados en sus uniformes en recuerdo de las víctimas.
En lo deportivo, el combinado iraní empató 2-2 ante Nueva Zelanda en su presentación dentro del Grupo G.
Reclaman dificultades logísticas
Tras el partido, el director técnico Amir Ghalenoei cuestionó la organización de los traslados del equipo y aseguró que la delegación tuvo que abandonar Estados Unidos pocas horas después del encuentro para regresar a su base de concentración en Tijuana, México.
El estratega consideró que esta situación afectó los tiempos de descanso y recuperación de sus futbolistas, además de señalar que algunas decisiones relacionadas con el itinerario se tomaron sin previo aviso.
“Nuestro equipo es el más oprimido”, declaró.
A las críticas se sumó el delantero Mehdi Taremi, quien calificó la situación como un “desastre logístico” y aseguró que el plantel ha recibido poco apoyo durante la competencia.
Aunque evitó atribuir el empate a estas circunstancias, reconoció que los inconvenientes han generado tensión dentro del grupo.
Problemas con visados
Al finalizar el encuentro, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, visitó el vestuario iraní para felicitar a los jugadores por su actuación.
Sin embargo, las dificultades no terminaron ahí. El atacante Mehdi Torabi vio expirar su visado estadounidense después de ingresar al país para disputar el encuentro ante Nueva Zelanda.
Medios oficiales iraníes informaron que la federación ya inició los trámites para obtener una nueva autorización migratoria y permitir que el futbolista continúe con la selección en los próximos compromisos.
La delegación también ha enfrentado otros contratiempos relacionados con permisos de ingreso, incluidos casos de integrantes que no recibieron visado y complicaciones reportadas en aeropuertos estadounidenses.
Cabe recordar que en marzo pasado la selección iraní ya había realizado un homenaje similar durante un partido amistoso ante Nigeria, cuando los jugadores portaron mochilas color morado y rosa, además de brazaletes negros, para recordar a las víctimas del ataque del 28 de febrero en Minab, donde murieron 165 personas, la mayoría menores de edad.
Irán continuará su participación mundialista el próximo domingo frente a Bélgica y cerrará la fase de grupos el 26 de junio ante Egipto.







