La presidenta Claudia Sheinbaum rechazó este lunes que el expresidente Andrés Manuel López Obrador haya temido posibles declaraciones de Ismael “El Mayo” Zambada ante las autoridades de Estados Unidos, luego de los señalamientos realizados recientemente por el exembajador estadounidense en México, Ken Salazar.
Durante su conferencia matutina, la mandataria aseguró que la principal preocupación del exjefe del Ejecutivo, tras la captura del histórico líder del Cártel de Sinaloa, estuvo relacionada con la posible participación de agencias estadounidenses en territorio mexicano y no con las declaraciones que pudiera realizar el narcotraficante.
“Si alguna preocupación tenía el presidente López Obrador, que platicamos en su momento en la gira de transición, era más bien la participación de alguna agencia del gobierno de Estados Unidos en la captura de ‘El Mayo’ Zambada en México para llevarlo a ese país”, afirmó.
Sheinbaum recordó que uno de los aspectos que generó mayor inquietud en el gobierno mexicano fue la falta de claridad sobre la forma en que Zambada terminó bajo custodia de las autoridades estadounidenses.
Explicó que la principal interrogante era determinar si alguna agencia extranjera había participado directamente en la operación sin informar previamente al gobierno de México.
“Por eso se enfrió la relación con Ken Salazar, porque nunca quedó claro cómo fue que se llevó a ‘El Mayo’. No porque no debía ser detenido, sino cuál fue la participación de una agencia extranjera. Esa era la preocupación, por la injerencia”, sostuvo.
La presidenta enfatizó que Zambada enfrentaba órdenes de aprehensión tanto en México como en Estados Unidos, por lo que el debate nunca giró en torno a evitar su captura, sino a esclarecer las condiciones en las que ocurrió.
Asimismo, descartó que López Obrador estuviera preocupado por posibles revelaciones del capo una vez detenido.
“No tiene que ver con qué va a decir él”, expresó.
Sheinbaum señaló que la postura del entonces mandatario estuvo enfocada en la defensa de la soberanía nacional y en la necesidad de que cualquier acción conjunta en materia de seguridad se lleve a cabo con coordinación y comunicación entre ambos países.
“Estaba el presidente Biden en ese momento. La preocupación era conocer qué había pasado y cómo ocurrió la detención”, añadió.
La titular del Ejecutivo reiteró que su administración mantendrá una relación de cooperación con Estados Unidos basada en el respeto mutuo y sin actos de intervención.
“En todo caso, como es nuestra posición ahora, tiene que haber coordinación y comunicación”, afirmó.
Finalmente, consideró necesario esperar a conocer el contenido íntegro del libro que prepara Ken Salazar antes de emitir una valoración definitiva sobre las declaraciones atribuidas al exdiplomático estadounidense.
“De todas maneras hay que esperar a ver exactamente qué dice Ken Salazar”, concluyó.







