Con el objetivo de fortalecer los derechos, bienestar y autonomía de las mujeres de pueblos originarios, autoridades de Nuevo León inauguraron el Centro Cultural Casa de la Mujer Indígena en el Centro de Monterrey. El espacio brindará atención y diversos servicios a más de 7 mil mujeres indígenas que habitan en la ciudad y su área metropolitana.
La inauguración fue encabezada por la titular de Amar a Nuevo León, Mariana Rodríguez, junto con el secretario de Igualdad e Inclusión, Félix Arratia Cruz, además de representantes de las secretarías de Mujeres y Salud.
El nuevo centro busca convertirse en un espacio seguro e incluyente donde las mujeres puedan recibir orientación legal, atención psicológica, capacitación y acompañamiento para proyectos productivos. La intención es fortalecer sus capacidades, impulsar su desarrollo personal y económico, así como promover la creación de redes comunitarias.
Félix Arratia destacó que la atención a los pueblos indígenas es una prioridad y subrayó la importancia de garantizar que el género, el origen étnico u otras condiciones no representen obstáculos para el ejercicio pleno de los derechos.
La Casa de la Mujer Indígena ofrecerá servicios de apoyo psicológico, asesoría jurídica, alimentación y programas de capacitación. También contará con espacios destinados a la salud y medicina tradicional, con el propósito de preservar conocimientos y prácticas de las comunidades originarias.
Entre sus instalaciones se encuentran oficinas de atención psicológica, una sala de audiencias, área de primer acercamiento, tienda, sala de usos múltiples, cocina-comedor, espacios de descanso y preparación, fogatero, temazcal, sanitarios y una sala de exposiciones.
Además de brindar atención integral, el centro funcionará como un punto de encuentro para la preservación y difusión de las lenguas, tradiciones y expresiones culturales indígenas. El proyecto busca combinar el acceso a servicios sociales con el fortalecimiento de la identidad y la participación comunitaria.
Con esta nueva infraestructura, las autoridades estatales buscan generar oportunidades para que las mujeres indígenas puedan desarrollar proyectos personales y productivos, acceder a herramientas educativas y sociales, y fortalecer su autonomía económica, dentro de un espacio diseñado para atender sus necesidades y promover el respeto a sus derechos.








