Ante las celebraciones patrias de septiembre, la Secretaría de Medio Ambiente de Nuevo León llamó a la ciudadanía y a los municipios a evitar la venta y uso de pirotecnia, debido a sus efectos sobre la calidad del aire, la salud, las mascotas y la seguridad de la población.
El secretario de Medio Ambiente, Raúl Lozano Caballero, destacó que disfrutar las fiestas patrias también implica hacerlo de manera responsable y sin poner en riesgo a otras personas, animales de compañía o al entorno.
La dependencia explicó que los cohetes y fuegos artificiales liberan contaminantes a la atmósfera y generan niveles elevados de ruido. Además, producen residuos y pueden ocasionar incendios, quemaduras y lesiones. Estos impactos pueden aumentar durante las celebraciones de septiembre debido al uso simultáneo de estos artefactos en distintos puntos de las ciudades.
Otro de los efectos señalados corresponde a las mascotas, particularmente perros y gatos. Las explosiones pueden provocar miedo, estrés, ansiedad y desorientación, además de generar conductas de escape que pueden derivar en extravíos o accidentes.
Para reducir estos riesgos, la Secretaría recomendó mantener a los animales en espacios seguros, cerrar puertas y ventanas durante los momentos de mayor ruido y dejar a su alcance objetos familiares que puedan ayudarles a sentirse tranquilos.
En cuanto a la calidad del aire, Nuevo León registra una tendencia favorable durante 2026. En el primer semestre, el promedio acumulado de partículas PM10 fue de 42.22 microgramos por metro cúbico, 21 por ciento menos que los 53.56 registrados durante el mismo periodo de 2025.
La reducción también se observó en las partículas PM2.5, cuyo promedio pasó de 21.21 a 16.26 microgramos por metro cúbico, equivalente a una disminución de 23 por ciento.
La Secretaría atribuyó estos resultados al trabajo coordinado para mejorar las condiciones ambientales en el estado y aseguró que continuará impulsando acciones en favor de una mejor calidad del aire.
Ante las fiestas patrias, la dependencia pidió a la población evitar prácticas que puedan deteriorar el medio ambiente, afectar a las mascotas o poner en riesgo a la comunidad, y optar por celebraciones responsables y seguras.








