La Tierra registró en agosto de 2026 uno de los mayores extremos de calor de la historia, al alcanzar una temperatura media global de 16.96 grados Celsius, según el servicio climático europeo Copernicus. La cifra supera por una centésima el récord establecido en julio de 2023, aunque ambos valores se consideran técnicamente empatados debido al margen de incertidumbre.
El calor de agosto también contribuyó a que el hemisferio norte registrara su verano más cálido desde que existen mediciones. De acuerdo con Copernicus, el mes estuvo 1.65 grados Celsius por encima de los niveles preindustriales, superando ampliamente el límite de 1.5 grados establecido como referencia en el Acuerdo de París.
Los científicos advierten que estos registros no pueden explicarse únicamente por El Niño, fenómeno natural que eleva temporalmente las temperaturas globales. Samantha Burgess, de Copernicus, señaló que normalmente El Niño aporta apenas entre una y dos décimas de grado, mientras que la mayor parte del calentamiento está relacionada con las emisiones derivadas de la quema de combustibles fósiles.
La influencia del fenómeno climático, sin embargo, podría intensificarse. Los pronósticos apuntan a un El Niño de gran intensidad durante los próximos meses, lo que podría favorecer nuevos récords de temperatura.
El calentamiento también fue evidente en los océanos. Las temperaturas marinas de agosto igualaron el récord mensual registrado en marzo de 2024, mientras que el 22 de agosto se convirtió en el día más cálido jamás medido en los mares a escala global.
En Estados Unidos, la NOAA informó que el verano de 2026 fue el más caluroso registrado en los 48 estados continentales. Entre junio y agosto, la temperatura promedio alcanzó 23.54 grados Celsius, superando la marca establecida durante el Dust Bowl de 1936.
Especialistas como Zeke Hausfather, Friederike Otto y Katharine Hayhoe señalaron que la sucesión de récords refleja el impacto creciente del cambio climático provocado por el ser humano. Entre sus consecuencias se encuentran olas de calor más intensas, incendios, tormentas e inundaciones.
Hausfather incluso considera probable que 2026 supere a 2024 como el año más cálido registrado y anticipa que 2027 podría ser todavía más extremo si continúa la tendencia de calentamiento y se intensifica El Niño.








