Monterrey, 13 de octubre del 2025
El Ministerio de Comercio de China defendió este domingo (hora local) sus controles sobre la exportación de tierras raras y productos relacionados, calificándolos como medidas legítimas. Al mismo tiempo, instó a Estados Unidos a resolver las discrepancias mediante el diálogo, sobre la base del respeto mutuo y la equidad.
La declaración fue una respuesta directa a las amenazas del gobierno estadounidense de imponer nuevos aranceles. Pekín criticó la actitud de Washington, acusándolo de actuar con “doble moral” y pidió preservar el desarrollo estable y sostenible de las relaciones económicas bilaterales.
Estas tensiones se intensificaron luego del anuncio del presidente Donald Trump de aplicar un arancel del 100 % a productos chinos a partir del 1º de noviembre, como reacción a las restricciones chinas sobre la exportación de tierras raras, esenciales para la industria tecnológica.
China urgió a Estados Unidos a corregir su postura, respetar los acuerdos alcanzados en conversaciones previas entre los presidentes de ambos países y continuar el diálogo comercial a través de los mecanismos establecidos.
Asimismo, el gobierno chino denunció el uso excesivo del concepto de “seguridad nacional” por parte de EE. UU. para aplicar controles unilaterales sobre productos como semiconductores y equipos tecnológicos. Señaló que la lista estadounidense de productos controlados supera los 3,000 ítems, frente a poco más de 900 en China.
Pekín advirtió que las nuevas medidas estadounidenses perjudican a las empresas, alteran el orden económico global y amenazan la seguridad de las cadenas de suministro internacionales. También consideró que la amenaza de aranceles no es una forma adecuada de tratar con China. “No buscamos una guerra comercial, pero tampoco la evitamos”, afirmó el Ministerio.
Desde Estados Unidos, el representante comercial Jamieson Greer declaró que su país está preparado para una guerra comercial si fuese necesario, aunque no la considera inevitable.
Por otro lado, China respondió a las tasas portuarias impuestas a sus embarcaciones con medidas recíprocas para proteger sus derechos, advirtiendo que tomará nuevas acciones si Washington persiste en su estrategia.
Tras meses de aparente calma en la disputa comercial, los recientes cruces de medidas entre ambas potencias han reavivado el conflicto, generando incertidumbre en los mercados. “Es como si alguien quisiera volver a agitar el avispero”, expresó el economista Aleksandar Tomic, de Boston College.








