Monterrey, 20 de octubre del 2025
El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, justificó ante el Parlamento la continuidad del conflicto en la Franja de Gaza, afirmando que detener la guerra habría significado una amenaza existencial para su país. Según él, ignorar las presiones para cesar el fuego habría expuesto a Israel a un posible “humo nuclear”.
Netanyahu destacó que fue la presión militar israelí la que llevó a Hamás a aceptar un acuerdo para liberar rehenes, especialmente tras la ofensiva en la ciudad de Gaza, considerada el último bastión del grupo. Sostuvo que esta operación hizo que Hamás sintiera que su destrucción era inminente.
Criticó a quienes, dentro y fuera de Israel, abogaron por poner fin al conflicto bajo los términos de Hamás y agradeció a las fuerzas israelíes por recuperar a todos los rehenes vivos y trabajar para repatriar también a los fallecidos.
El mandatario declaró que Israel ha consolidado su posición como potencia regional y reiteró que Hamás rompió el alto el fuego con un ataque en Rafá, lo que justificaría una respuesta militar. Afirmó que cualquier agresión contra Israel conllevará un alto coste.
En su mensaje, hizo un llamado a la unidad nacional y a mantener la fortaleza del país, asegurando que solo un Israel fuerte puede lograr la paz. Acusó a la oposición de debilitar al gobierno al promover acuerdos que habrían favorecido a Hamás.
Netanyahu anunció también que, tras concluir la segunda fase del alto el fuego, Hamás será eliminado, y adelantó planes para reforzar la industria de defensa y convertir a Israel en una potencia en inteligencia artificial.
Finalmente, señaló que el Gobierno se prepara para aprobar el presupuesto de 2026, con enfoque en consolidar la economía. Destacó la baja inflación, la fortaleza del shékel y un desempleo mínimo, aunque advirtió que debido a los embargos de armas, Israel deberá invertir más en su defensa. Este tema será abordado con el vicepresidente de EE.UU., JD Vance, en su próxima visita.








