Monterrey, 24 de octubre 2025
El asesor especial del presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, Celso Amorim, advirtió que una posible intervención militar o encubierta de Estados Unidos para deponer al mandatario venezolano Nicolás Maduro “podría incendiar América del Sur” y desatar una ola de inestabilidad política y humanitaria en la región.
En entrevista con la agencia AFP, el veterano diplomático —ex canciller de Brasil durante los primeros gobiernos de Lula (2003-2010)— manifestó su preocupación por los ataques estadounidenses a embarcaciones en el Caribe, cerca de las costas venezolanas, los cuales calificó como “una amenaza de intervención externa” sin pruebas contundentes.
“Brasil está claramente preocupado con el uso de la fuerza, o de métodos clandestinos como la CIA para derribar gobiernos de la región. No queremos una convulsión en nuestra región”, afirmó Amorim.
El asesor señaló que el tema podría estar sobre la mesa en la reunión —aún por confirmarse— entre Lula y el presidente Donald Trump, prevista para el domingo en Malasia, durante la cumbre regional de la ASEAN.
“El futuro de Venezuela es de los venezolanos”
Cuestionado sobre una eventual postura de Brasil ante una intervención directa de Estados Unidos en Venezuela, Amorim fue categórico:
“Estamos en contra de una intervención externa. El problema de quién va a gobernar en Venezuela es de los venezolanos. Una intervención, sea armada o con servicios de inteligencia, no es el camino. Eso puede generar resentimiento y una crisis migratoria grave que afecte a Brasil y Colombia”.
Amorim insistió en que cualquier acción de fuerza contra Caracas “radicalizaría la política en todo el continente” y podría provocar “problemas concretos de refugiados” para los países vecinos.
Lula y Trump buscan distensión tras meses de tensión diplomática
Las declaraciones se producen en un contexto de relaciones tensas entre Brasil y Estados Unidos, tras la imposición de aranceles punitivos por parte de Trump y las diferencias surgidas por el juicio contra el expresidente Jair Bolsonaro, condenado a 27 años de prisión por intento de golpe de Estado.
Amorim sostuvo que el acercamiento actual entre ambas naciones responde al “sentido común” de ambos gobiernos y descartó que Lula pretenda dar “lecciones” a su homólogo estadounidense.
“Tiene que haber diálogo para buscar los puntos de encuentro. Se trata de continuar una conversación positiva, sobre todo en la parte económica y comercial”, indicó.
Minerales, carne y café: los temas sobre la mesa
El asesor confirmó que Brasil y Estados Unidos acordaron crear un grupo de trabajo para revisar los temas comerciales, incluyendo minerales críticos, tierras raras, carne, café, maquinaria y motores, sin condicionamientos políticos o ideológicos.
“Conversaremos sobre cualquier asunto. Estamos abiertos a inversiones, siempre que también haya beneficio para Brasil”, dijo Amorim.
Finalmente, destacó que este nuevo canal de diálogo representa “un nuevo comienzo” para las relaciones bilaterales, pero reiteró que Brasil no aceptará ninguna acción unilateral de fuerza en la región, advirtiendo que un conflicto en Venezuela “no se quedará contenido y podría tener consecuencias muy graves para toda América del Sur”.













