Monterrey, 29 de octubre del 2025
Israel bombardeó nuevamente la Franja de Gaza luego de que el primer ministro Benjamin Netanyahu —quien enfrenta una orden de arresto de la Corte Penal Internacional— ordenara ejecutar “ataques poderosos” contra el enclave, tras acusar a Hamas de romper el alto el fuego decretado el 10 de octubre por el presidente estadounidense Donald Trump. Durante la tregua, al menos 94 palestinos han muerto por fuego israelí.
Pocas horas después, Trump afirmó que “el acuerdo alcanzado para Gaza no será comprometido” y justificó los bombardeos al señalar que “un soldado israelí fue asesinado, por lo que Israel tenía derecho a responder”. Desde Corea del Sur, el mandatario advirtió además que, si fuera necesario, “Hamas será eliminado con facilidad”, e insinuó el avance hacia la segunda fase de su “plan de paz”, sin ofrecer detalles concretos.
El vicepresidente estadounidense, JD Vance, sostuvo que el alto el fuego “sigue vigente”, aunque reconoció la existencia de “pequeñas escaramuzas”. Hamas, por su parte, negó su participación en un tiroteo en Rafah y reafirmó su compromiso con la tregua.
De acuerdo con Mahmud Bassal, portavoz de defensa civil en Gaza, Israel lanzó al menos tres ataques aéreos pese al cese de hostilidades. Los bombardeos impactaron viviendas y el patio del Hospital Shifa en el norte de la ciudad, así como zonas del campamento de refugiados de Nuseirat y la localidad sureña de Jan Younis, donde murieron dos niños. En total, al menos 18 personas fallecieron y más de un centenar resultaron heridas.
El ejército israelí confirmó haber disparado artillería contra Rafah tras un presunto ataque de combatientes de Hamas con armas antitanque y francotiradores. Netanyahu ordenó entonces una respuesta “fuerte e inmediata”. Hamas negó la agresión y suspendió la entrega de un cuerpo de rehén prevista para ese día, acusando a Israel de violar el acuerdo de tregua y advirtiendo que una nueva escalada pondría en riesgo las operaciones de recuperación de cadáveres.
El grupo palestino también anunció haber encontrado los cuerpos de dos prisioneros israelíes, cuya entrega quedó en espera. Sin embargo, la devolución previa de restos humanos pertenecientes al cautivo Ofir Tzarfati —enterrado en 2023— generó tensiones adicionales.
El foro de familias de rehenes pidió a Estados Unidos y a los mediadores que no avancen a la segunda fase del acuerdo hasta que se recuperen los restos de los últimos 13 cautivos fallecidos.
Por su parte, el ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, acusó a Hamas de “cruzar una línea roja” y advirtió que la respuesta militar sería contundente.
El portavoz de la ONU, Stéphane Dujarric, en nombre del secretario general António Guterres, condenó la ruptura del acuerdo y llamó a evitar nuevos ataques contra civiles.
En Cisjordania, las fuerzas israelíes mataron a tres supuestos milicianos en un operativo en Jenin. La Autoridad Nacional Palestina reportó que las víctimas eran “tres ciudadanos martirizados” pertenecientes a la facción armada de la Yihad Islámica.








