Monterrey, 30 de octubre del 2025
Por trigésimo tercer año consecutivo, la Asamblea General de la ONU aprobó de manera abrumadora una resolución que condena el bloqueo económico impuesto por Estados Unidos a Cuba, con 165 votos a favor, siete en contra y 12 abstenciones. Entre los países que votaron en contra estuvieron Estados Unidos, Israel, Ucrania, Hungría, Macedonia del Norte, Argentina y Paraguay, mientras que Costa Rica y Ecuador se abstuvieron.
El año anterior, la votación fue de 187 a 2, con la oposición de Estados Unidos e Israel y una abstención. Tras conocerse los resultados, el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, celebró en X que Cuba había vuelto a derrotar el “bloqueo genocida” a pesar de las presiones estadounidenses. Por su parte, el canciller Bruno Rodríguez denunció campañas agresivas de Estados Unidos para disminuir el apoyo internacional a la isla.
Antes de la votación, el embajador estadounidense ante la ONU, Mike Waltz, calificó la resolución como “teatro político”, argumentando que Cuba se presenta como víctima mientras se define a sí misma como “enemigo de Estados Unidos”. Aunque estas resoluciones no son vinculantes legalmente, reflejan la opinión global y permiten a Cuba visibilizar la continuidad del bloqueo.
El bloqueo económico comenzó en 1960 tras la revolución que llevó a Fidel Castro al poder y la nacionalización de propiedades estadounidenses. En 2016, bajo los presidentes Raúl Castro y Barack Obama, se restablecieron relaciones diplomáticas y Estados Unidos se abstuvo de la resolución por primera vez. Sin embargo, con la administración de Donald Trump, EE. UU. volvió a oponerse, manteniendo el voto en contra hasta la actualidad.








