Monterrey, 20 de noviembre del 2025
Los responsables del asesinato de Carlos Manzo necesitaron únicamente una aplicación de mensajería, labores de vigilancia y un arma calibre 9 mm para cometer el crimen que provocó indignación nacional. A veinte días de los hechos, las investigaciones estatales y federales confirman que el homicidio del alcalde de Uruapan está ligado al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
En conferencia de prensa, el titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, anunció la detención de Jorge Armando “N”, alias El Licenciado, señalado como coordinador del ataque. Según las indagatorias, él ordenó a un grupo de jóvenes vigilar, seguir y ejecutar al edil. Aunque fue presentado como autor intelectual, su relación con el CJNG apunta a la participación de mandos superiores de la organización en Michoacán.
Los hermanos Álvarez Ayala
Nemesio Oseguera Cervantes, El Mencho, no consolidó solo el crecimiento del CJNG. Entre sus aliados clave destacan los hermanos Álvarez Ayala, especialmente Ramón, conocido como R1, quien llegó a ser identificado como el segundo al mando del cártel. En 2012, él y su hermano Rafael, alias R2, fueron detenidos en Jalisco.
El ascenso de Ramón se dio tras la captura de Nicolás Balcázar López, El Bronco, momento en el que El Mencho le delegó el control de la zona metropolitana de Guadalajara y del norte de Jalisco, además de encargarle la expansión del cártel hacia Guanajuato y Michoacán. Esto desencadenó enfrentamientos con grupos locales como los Caballeros Templarios, Los Zetas y, más recientemente, las células que integran Cárteles Unidos.
Ramón acumuló órdenes de aprehensión por delincuencia organizada y estaba ligado a varias averiguaciones de la SIEDO, lo que lo mantuvo casi una década en prisión hasta que recuperó su libertad en noviembre de 2022. Rafael, por su parte, fungía como importante lugarteniente del CJNG y responsable de la seguridad de su hermano, además de operar bajo órdenes directas de El Mencho. Un tercer hermano, Jesús Santiago, también fue identificado por autoridades federales ese mismo año.
A pesar del conocimiento oficial sobre la influencia del clan Álvarez Ayala, sus operaciones no se han detenido y mantienen presencia en Michoacán a través de al menos dos facciones armadas.
Fuerzas Especiales R1 y Los Cannabis
Las redes sociales y plataformas de streaming se han convertido en un espacio donde el CJNG difunde su propia narrativa. En Michoacán, uno de los estados con mayor actividad del cártel, Los Cannabis y las Fuerzas Especiales R1 se han posicionado como dos de sus principales brazos armados, ambos vinculados a Ramón Álvarez Ayala.
Los narcocorridos, videos y publicaciones muestran su presencia en municipios como Morelia, Uruapan, Apatzingán, Pátzcuaro, Zacapu y Sahuayo. Su actividad gira en torno al combate contra grupos rivales y cuerpos de seguridad. Las letras de los temas musicales suelen mencionar enfrentamientos, armamento y zonas de control.
Un ejemplo es un narcocorrido de Enigma Norteño dedicado presuntamente a Rafael Álvarez Ayala, donde se hace referencia al dominio del CJNG en Michoacán. Hoy, además de los narcocorridos tradicionales, artistas locales de rap y trap dedican canciones a integrantes de estas células, reflejando un relevo generacional dentro del crimen organizado.
Pese a los cambios culturales y musicales, la constante sigue siendo la violencia que afecta a civiles y a funcionarios públicos como Carlos Manzo, cuyo asesinato evidenció nuevamente la capacidad operativa del CJNG en la región.













